- El expediente integrado por la Fiscalía General de la República señala a Diego Rivera Navarro, de dirigir una estructura dedicada al secuestro y extorsión basada en testimonio de las víctimas
La Fiscalía General de la República (FGR) acusa al presidente municipal de Tequila, Diego Rivera Navarro, de encabezar una red criminal que usó el poder público para secuestrar y extorsionar. Así lo establece la solicitud de orden de aprehensión a la que Latinus tuvo acceso.
La solicitud, con fecha de 30 de enero, aprobada por un juez federal y ejecutada este jueves, detalla que el alcalde y varios integrantes de su gabinete de primer nivel habrían actuado como una organización dedicada al cobro de “derecho de piso”, apoyada por policías municipales y con presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Rivera Navarro “usa la fuerza del gobierno para la ejecución de sus fines delictivos (…) hablamos de la fusión de la criminalidad con el poder político”, dice el documento presentado al juez.
La autoridad le imputa los delitos de delincuencia organizada con la finalidad de cometer secuestro y secuestro agravado. La FGR señala que Diego Rivera tenía funciones de dirección, mientras que Juan Gabriel N, Diego N, jefe de Gabinete, Juan N, director de Seguridad Pública, Julio N y Severo N, alias “El Rey Mago”, habrían participado en la ejecución de los hechos.
La investigación se sostiene en tres bloques clave de testimonios:
Una denuncia anónima de un comerciante, quien afirma que Diego Rivera, acompañado de colaboradores y policías, llegó a su negocio para exigir pagos semanales, amenazarlo con armas de fuego. De no cumplir, sería secuestrado. El denunciante aportó números telefónicos, ubicaciones de casas de seguridad y señaló la participación de funcionarios municipales y presuntos operadores criminales.
Dos víctimas identificadas solo por siglas, pero que dijeron ser excandidatos de Morena, narraron que en marzo de 2021 fueron levantados a la fuerza, encapuchados, golpeados y llevados a casas de seguridad. Ahí los obligaron a firmar la renuncia a su candidatura bajo amenazas de muerte. Ambos identifican directamente a Diego Rivera Navarro como quien participó en el secuestro y las amenazas.
La FGR cuenta con el testimonio de un comerciante de artesanías, quien asegura que, tras asumir Rivera la alcaldía, su negocio fue clausurado y luego extorsionado. Primero le exigieron un pago de 50 mil pesos para reabrir y después cuotas mensuales de 20 mil pesos. Al retrasarse en un pago, el testigo fue víctima de golpizas, destrozos y amenazas ejecutadas por Diego López Ibarra y Juan Manuel Pérez Sosa, con apoyo de policías municipales. Otros testimonios denunciaron extorsiones de 150 mil pesos.
La persona que exigió el cobro de piso “me ha dicho que lo apoya el Cartel Jalisco Nueva Generación, y si no le cree, que vea el concierto que le hizo al Patrón “El Mencho” con los “Alegres del Barranco”, dice una de las denuncias anónimas.
Otros posibles involucrados
Además de los acusados, en los testimonios aparecen nombres y roles que podrían ampliar la investigación: escoltas, policías municipales, operadores identificados por alias como Francisco Javier “Faraón” y personas cercanas al alcalde, incluida su esposa, mencionada en una denuncia anónima. La FGR subraya que el uso de la fuerza pública fue clave para cometer los delitos y para intimidar a las víctimas, lo que abre la puerta a responsabilidades adicionales.
Riesgos
La fiscalía pidió que el caso se lleve fuera de Jalisco y que los imputados sean recluidos en el Altiplano, al considerar que se trata de la fusión entre poder político y criminalidad, con capacidad de obstruir la justicia y afectar la seguridad pública si permanecen en su ámbito de influencia local.
El alcalde de Tequila, Jalisco, fue detenido la madrugada de este jueves junto con tres funcionarios municipales, quienes fueron presos en el penal del Altiplano en el Estado de México.







