Mientras la realidad del país se fractura entre apagones masivos, trenes descompuestos y una infraestructura criminal en plena expansión, el Gabinete Federal ha descubierto su herramienta de gobernanza más eficaz: el diccionario de sinónimos.

En la retórica oficialista de la presidenta Claudia Sheinbaum, las palabras no describen la realidad; la disfrazan. Lo que para la lógica elemental y los reportes policiales son anomalías graves, para el discurso del Ejecutivo son simplemente desajustes gramaticales.

El Gran Glosario del Automovimiento y la ‘Interrupción’

La ingeniería del eufemismo opera a ritmo acelerado. Un repaso rápido a la neolengua institucional basta para entender la estrategia:

  • ¿Se fue la luz? Negativo: ocurrió una “interrupción temporal en el flujo eléctrico”.
  • ¿Se salió el tren de las vías? Para nada: el Tren Interoceánico simplemente “se movió”.
  • ¿Refinerías clandestinas en manos del crimen? Jamás: llámeles “centros de procesamiento artesanal”.

El arte de gobernar, parece sugerir el Ejecutivo, no consiste en resolver los problemas, sino en degradar la categoría léxica del delito para que parezca un trámite administrativo.

Cadereyta, Reynosa y Veracruz: El mapa de los “Talleres Artesanales”

La ligereza semántica choca de frente con los volúmenes confiscados por las propias Fuerzas Armadas. La narrativa de que no existen instalaciones complejas dedicadas al procesamiento ilegal de hidrocarburos se desmorona ante los aseguramientos documentados por la prensa local y nacional:

UbicaciónOperativo / ReporteHallazgo / Volumen AseguradoVersión Oficial / Eufemismo
Cadereyta, N.L.Decomiso de la FGR y Guardia Nacional+1 millón de litros de hidrocarburo y equipo industrial“Centros de procesamiento, no refinerías”
Reynosa, Tamps.Operatorio del Ejército Mexicano2 instalaciones (“minirrefinerías”) y 3.8 millones de litrosInspección rutinaria de instalaciones auxiliares
Coatzacoalcos, Ver.Reporte del Gabinete de Seguridad (2025)Instalación clandestina y 500 mil litros de crudo recuperadosReducción de hechos a “puntos de acopio”
Coatepec, Ver.Despliegue de Sedena y Guardia NacionalInstalación operativa tras denuncia ciudadana“Centro de almacenamiento”

Cuando en un solo predio clandestino se incautan casi cuatro millones de litros de combustible y maquinaria pesada de destilación, calificar el sitio como un simple “centro de procesamiento” no es rigor técnico; es control de daños discursivo.

Gobernar con el Diccionario

El problema de redefinir la realidad mediante eufemismos es que el crimen organizado no opera con manuales de estilo ni figuras literarias. Mientras desde el atril presidencial se matiza el vocabulario para no lesionar la imagen pública de la administración, las redes del huachicol a gran escala continúan montando infraestructura industrial a la vista de todos.

Si un tren desrielado sólo “se mueve”, los apagones son “pausas” y las refinerías piratas son “centros de procesamiento”, habrá que preguntarse cuánto tiempo falta para que a la corrupción rampante la bauticen, sencillamente, como un “ejercicio alternativo de recursos”.

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