Un promedio de 10.4 mujeres por día fueron asesinadas en México durante el primer semestre del presente año, pero los feminicidios aumentaron 3.3% en este período, en relación con el mismo lapso del año pasado, de acuerdo con estadísticas oficiales.

Al menos 1391 mujeres murieron en forma violenta en este aciago período, aunque no todos los casos fueron clasificados como feminicidios sino la mayoría como homicidios dolosos o intencionales, a pesar de que las autoridades aseguran que ahora sí se clasifican en forma adecuada.

Los feminicidios son definidos por la ley como actos para privar la vida a una mujer por el sólo hecho de serlo.

Como sea, el estado con mayor número de asesinatos de mujeres es Baja California, seguido del Estado de México, Guanajuato, Chihuahua, Jalisco y Michoacán.

Mientras los feminicidios se incrementan, la tendencia de los homicidios “dolosos” de mujeres se redujo a 4.2%, según las fiscalías del país.

Las ciudades con más casos entre enero y junio de este año son Tlaquepaque y Tlajomulco (Jalisco), Culiacán, Ciudad Juárez  y Cancún.

Llama la atención que en este tenebroso “Top Ten” destacan cuatro ciudades o poblaciones de Jalisco.

Según fuentes oficiales, del total de municipios en México (2.464), más de la décima parte reportaron al menos un caso en el primer trimestre del año.

Se calcula que cada dos horas y media es asesinada una mujer en México, de acuerdo con el informe Violencia contra las Mujeres, dado a conocer el martes por el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

El asesinato de mujeres no puede desvincularse de la sangrienta ola de violencia que sacude al país desde 2006, cuando el naciente gobierno encabezado por el entonces presidente Felipe Calderón lanzó la estrategia contra las bandas del crimen organizado con apoyo del Ejército y la Marina. La espiral desencadenada ha arrojado hasta ahora al menos 333 mil muertos, 88 mil desaparecidos y unos 350 mil desplazados internos, de acuerdo con cifras oficiales.

La tasa mundial de homicidios en México es cinco veces mayor a la media mundial, según el Semáforo Delictivo, el cual destaca que 80% de los asesinatos son provocadas por los llamados “cárteles del narcotráfico”.

El feminicidio se mantuvo en rojo todo el año pasado, con tendencia al alza, según este reporte. Colectivos de mujeres han realizado intensas jornadas de protesta durante los meses pasados para exigir justicia en el caso de notorios homicidios de mujeres que se han convertido en casos emblemáticos.

Entre los casos figura el “Marichuy”, una estudiante de 19 años de ingeniería petroquímica en un campus del Instituto Politécnico Nacional (IPN) que cayó de un edificio en 2016.

Al principio se creía que había sido un suicidio, pero la madre de la joven acusó a excompañeros de su hija y un profesor de haber conspirado para arrojarla.

En 2019, la Fiscalía de Justicia de la capital ordenó reclasificar el delito como feminicidio y en noviembre pasado, el IPN y la Comisión Nacional de Derechos Humanos ofrecieron disculpas por el caso. Sin embargo, hasta ahora no hay ningún detenido ni acusado de este episodio, que generó una gran conmoción en el ambiente de los colectivos feministas. El gobierno mexicano ha declarado los asesinatos de mujeres como “la otra pandemia” que azota al país. 

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