La postura institucional dio paso a la confrontación directa. La gobernadora de Chihuahua,María Eugenia Campos Galván, rompió el silencio sobre la reunión privada celebrada el pasado 19 de septiembre en Ciudad Juárez con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Sin matices, la mandataria panista descartó la existencia de pacto político alguno y calificó el encuentro como un episodio de alta tensión marcado por discusiones álgidas, gritos y acusaciones mutuas.
En entrevista concedida al periodista Carlos Loret de Mola en el espacio informativo Latinus, la titular del Ejecutivo estatal pormenorizó la ríspida conversación sostenienda en una oficina contigua al aeropuerto juarense.
Un choque a puerta cerrada
Campos Galván detalló que el motivo principal del desencuentro radicó en las imputaciones y la molestia de la jefa del Ejecutivo federal tras las operaciones de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) norteamericana en la entidad.
“Hubo una conversación muy fuerte, muy tensa, una conversación llena de reproches y reclamos mutuos. Fueron reclamos cruzados, principalmente por la crítica situación de seguridad pública que atraviesa Chihuahua y el país entero”, aseveró la gobernadora.
Los puntos de la discordia
De acuerdo con el testimonio de la gobernadora panista, la titular del Ejecutivo federal descargó su molestia en torno a tres aspectos centrales:
- Incursión extranjera: La presidenta le recriminó haber introducido agentes de Estados Unidos “por la puerta de atrás” y haber propiciado un conflicto diplomático tras el hallazgo de un supuesto laboratorio clandestino.
- Ataques políticos: Sheinbaum señaló el malestar generado luego de que la gobernadora la calificara públicamente como “la presidenta de la muerte”, además de señalar las 19 ocasiones en que la mandataria estatal fue adjetivada desde el púlpito presidencial como “traidora a la patria”.
- Desculpa parcial: Tras elevar el tono de voz durante la sesión, Campos afirmó haber ofrecido una disculpa respecto al calificativo personal una vez que los ánimos se serenaron.
Contraataque por la Sierra Tarahumara
Por su parte, Maru Campos expuso ante la jefa del Estado mexicano la falta de respaldo por parte de las fuerzas federales en las zonas de mayor conflicto, como la Sierra Tarahumara, e hizo hincapié en la omisión de múltiples alertas enviadas con anterioridad al Gobierno Federal.
La gobernadora concluyó que la cita no tuvo un desenlace favorable ni derivó en pactos políticos, catalogando la conducta de la mandataria federal como una descarga emocional en el marco del ejercicio del poder.
He aquí la entrevista completa:







