México afronta la cuarta ola de refugiados de los últimos años, en la cual miles de migrantes se agolpan en las estaciones migratorias del sur del país, en espera de recibir asilo, ante la imposibilidad de llegar a Estados Unidos.

Imágenes de unos 2 mil haitianos exigiendo regularizar su estancia ante las instalaciones del Instituto Nacional de Migración en la frontera con Guatemala, fueron mostradas por el titular de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados, Andrés Ramírez (Comar).

“No es Ruanda ni Angola… es Tapachula”, señaló Ramírez al referirse a las “complicadas condiciones de refugiados a nivel internacional” que se viven en este país latinoamericano.

Ante el subsecretario de los Derechos Humanos, Alejandro Encinas, Ramírez indicó que México ha recibido solicitudes de refugio de personas provenientes de más de 90 países sólo en este año, una situación “nunca antes vista”. Entre 2018 y 2021, México ha otorgado el estatuto de refugiado o brindado protección complementaria a más de 62 mil personas, de las cuales fueron acogidas el 72 en los dos años y medio que se cumplen desde que se inició el gobierno del presidente Andrés López Obrador.

A pesar de la gran envergadura de la avalancha de migrantes en busca de refugio en el país, se espera que el fenómeno siga creciendo en los próximos años.

Sólo entre enero y junio pasado, México recibió 51 mil 654 peticiones de refugio, lo que hace prevé que se rompa el récord histórico de 70 mil 426 peticiones de 2019.

Los haitianos son la segunda nacionalidad con más cifra de solicitudes (9 mil 327, la quinta parte), después de los hondureños (22 mil 826).

El éxodo podría aumentar aún más tras el asesinato del presidente Jovenel Moise, hace una semana, por parte de un grupo de mercenarios, en su mayoría colombianos, que ha abierto un nuevo capítulo de inestabilidad en ese país del Caribe.

“Ustedes saben del magnicidio que acaba de ocurrir recientemente en Haití, lo que solamente puede complicar el escenario”, advirtió el titular de Comar.

Cada lunes se observa el arribo a Tapachula, CHiapasde 20 a 300 personas, pero la cifra ha llegado hasta 800 e inclusive mil y dos mil.

El alud de haitianos ha hecho que inclusive se formen verdaderas colonias como la de Tijuana, en la frontera norte del país, donde ya hay “matrimonios mixtos” y “mucho activismo”, señaló Ramírez.

Los haitianos no llegan directamente desde su país, sino la corriente de personas que huyen de su país y viaja hacia el norte se triangula a través de Brasil y Chile, donde muchos huyeron tras el terremoto de 2010.

En el centro de Tapachula, estado de Chiapas, donde los lugareños están acostumbrados a ver en las calles a numerosos migrantes centroamericanos, ahora observan con asombro a grupos numerosos de haitianos deambulando en busca de albergues, habitaciones en renta o sitios para obtener alimentos. No faltan los que pernoctan en las calles y plazas para esperar turno y ser recibidos para el trámite correspondiente ante las autoridades migratorias.

Su aspecto físico, su rostro triste y desesperado y su indumentaria visiblemente desgastada, muestra las huellas del extenuante recorrido que debieron realizar antes de llegar a esta ciudad.

Después de los hondureños y los haitianos, los solicitantes de refugio más numerosos son los cubanos (5 mil 147), los salvadoreños (3 mil 745), los venezolanos (2 mil 945) y los guatemaltecos (2 mil 561).

Otros ciudadanos que llegan a México en menores cantidades buscando “la Tierra Prometida” son nicaragüenses, chilenos, brasileños, y colombianos, entre otros.

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