En silencio y sin explicaciones claras, México se convirtió en el principal proveedor de petróleo de la dictadura cubana en 2025, desplazando Venezuela. Casi la mitad del crudo que importó Cuba el año pasado salió de puertos mexicanos.

Durante el gobierno de Claudia Sheinbaum, los envíos de petróleo a La Habana se dispararon y prácticamente se triplicaron, según advirtió Verónica Ayala, de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad. En términos financieros, el salto es brutal: de mil millones de dólares en hidrocarburos enviados en el sexenio anterior a más de tres mil millones solo en 2025.

La mayoría de los cargamentos partieron de Coatzacoalcos, Veracruz, en el buque Sandino, un petrolero cubano sancionado por Estados Unidos desde 2019. Aun así, el gobierno mexicano mantuvo los envíos, ignorando advertencias internacionales y el riesgo diplomático.

De acuerdo con el Financial Times, uno de los periódicos británicos más importantes del mundo, México exportó el año pasado un promedio de 12 mil 284 barriles de petróleo por día, es decir, 56 por ciento más que en el 2024.

Así, casi la mitad de las importaciones totales de crudo que llegaron el año pasado al régimen cubano procedían de México.

El periódico británico señala también que varios congresistas republicanos de Estados Unidos han advertido sobre graves consecuencias para México si la presidenta sigue socavando la política estadounidense enviando petróleo a la dictadura de Cuba.

A pesar de las advertencias, México sigue enviando gasolina a cuba sin importar las millonarias perdidas para PEMEX y el debilitamiento de las finanzas públicas de todo el país.

¿Por qué México, con una petrolera quebrada, decide rescatar a un régimen extranjero?

En México faltan recursos; en Cuba sobra petróleo mexicano. Y el gobierno sigue sin explicar por qué.

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