La confianza de los ciudadanos en las instituciones públicas en México registra un deterioro relevante, con partidos políticos, senadores y corporaciones policiales como los actores peor evaluados, según la encuesta *Confianza en las Instituciones 2026* elaborada por Research Land.
El estudio, que se realiza de forma bienal, introduce un indicador de “diferencial de confianza”, calculado a partir de la resta entre quienes declaran tener “mucha confianza” y quienes expresan “nada de confianza” hacia cada institución. Este parámetro permite dimensionar con mayor precisión la percepción pública.
Bajo esta métrica, los partidos políticos presentan el nivel más bajo con -68 puntos, seguidos por los senadores (-65), la policía (-64) y los gobernadores (-64). También destacan por sus niveles negativos los diputados (-58), el sistema de salud pública (-49), la Guardia Nacional en carreteras (-48) y la Presidencia de la República (-46).
El director general de Research Land, Pablo Levy, explicó que estos resultados evidencian una brecha profunda entre ciudadanía e instituciones: cuando el diferencial es negativo, la desconfianza supera ampliamente a la confianza.
Corrupción, eje del descrédito
El análisis identifica la corrupción como el principal factor detrás de la pérdida de confianza. En el caso de la policía, el 90% de quienes desconfían la señalan como causa central. A ello se suman percepciones de bajo desempeño (39%), incluyendo la ineficiencia operativa (23%) y la falta de resultados en materia de seguridad (16%).
En cuanto a los partidos políticos, el incumplimiento de promesas encabeza las críticas (57%), seguido de la corrupción (33%) y la percepción de que actúan en beneficio propio (23%).
Confianza concentrada y limitada
A pesar del panorama adverso, algunas instituciones mantienen mejores niveles relativos. La familia encabeza la lista con un diferencial positivo de +52 puntos, muy por encima del resto.
Otros actores con menor nivel de rechazo son las empresas mexicanas (-15) y el sistema de salud privada (-20). En el ámbito de seguridad, la Marina (-28) y el Ejército (-35) también conservan una percepción comparativamente más favorable.
El estudio apunta que la confianza tiende a concentrarse en instituciones percibidas como cercanas, estables o funcionales.
Presidencia, foco de polarización
Uno de los hallazgos más relevantes es el comportamiento de la Presidencia, que pasa de un diferencial positivo de 14 puntos en 2024 a -46 en 2026. A pesar de ello, figura simultáneamente entre las instituciones más confiables y las menos confiables.
Este comportamiento la posiciona como el principal factor de polarización en la opinión pública, en un contexto político cada vez más dividido.
Tendencias 2024–2026
El comparativo bienal muestra estabilidad en instituciones como la familia, el Ejército, la Marina y el sistema de salud privada, que se mantienen entre las mejor evaluadas.
En contraste, partidos políticos, diputados y policía se consolidan como los actores con mayores niveles de desconfianza, lo que sugiere un problema estructural de credibilidad en el ámbito político.
Los resultados, concluye el estudio, reflejan que la erosión de la confianza institucional no es coyuntural, sino persistente y de largo plazo.






