Con el objetivo de frenar las labores de espionaje del crimen organizado, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) implementó junto con Estados Unidos la operación binacional “Águila Alta” en el límite fronterizo que conecta a Tijuana con San Diego, California.

El despliegue táctico busca neutralizar el uso de aeronaves no tripuladas comerciales que las bandas delictivas emplean para monitorear los patrullajes e itinerarios de las Fuerzas Armadas, facilitando así el trasiego de narcóticos y el tráfico ilícito de migrantes.

La estrategia contempla dos etapas de desarrollo:

  • Fase inicial: Concluida el pasado 2 de septiembre, consistió en ejercicios de homologación táctica, coordinación bilateral y patrullajes terrestres simultáneos para delimitar la zona de cobertura.
  • Fase operativa: Arrancó este lunes y mantendrá presencia activa hasta el 21 de septiembre, periodo en el que se empleará tecnología fija y móvil de última generación para la inhibición de señal y derribo controlado de drones en ambos lados de la divisoria.

La Sedena enfatizó que estas acciones de cooperación internacional se ejecutan bajo los principios de soberanía nacional, reciprocidad y responsabilidad compartida.

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