Agencia Reforma

Tres meses después de que el Gobierno federal entregó a militares la administración de las Aduanas de Reynosa y Matamoros, la corrupción se ha agravado con la complicidad de la Guardia Nacional (GN), denunció ayer la iniciativa privada en Tamaulipas.

“(Los militares) salieron igual, sigue sin haber ningún cambio”, afirmó en entrevista Julio Almanza Armas, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio de Tamaulipas (Fecanaco).

“Es necesario que Aduanas dé la cara y se tenga una reunión con la sociedad civil”, agregó, al llamar a una reunión urgente con Horacio Duarte, titular de la Administración General de Aduanas (AGA).

De acuerdo con la Fecanaco, sigue sin freno el contrabando de combustibles o “huachicol fiscal”, uno de los principales delitos que debían enfrentar los militares, además de que se han incrementado de manera severa las quejas por extorsiones.

El organismo identificó a Saúl Hernández y Juan Paulo Ramos Bañuelos como los funcionarios de la AGA que facilitan las redes de tráfico y extorsión, por lo que los denunciarán penalmente.

Marco Antonio Mariño Leal, vicepresidente de Seguridad de la Fecanaco, afirmó que ambos funcionarios están coludidos con elementos de la GN, corporación de origen militar creada por el Presidente Andrés Manuel López Obrador y que, entre otras funciones, tiene a su cargo la vigilancia de los puentes internacionales.

El 1 de marzo, el titular de la AGA anunció que los tenientes coroneles Pablo Muñoz Ramírez y Bernardo Añorve Lazo eran los nuevos administradores de las aduanas de Reynosa y Matamoros, respectivamente.

Los nombramientos se dieron como parte del plan de AMLO de entregar las aduanas al Ejército y los puertos a la Marina-Armada para combatir la corrupción.

Sin embargo, Mariño dijo ayer que las redes criminales operan de forma diaria, constante e impune en las aduanas, sin mostrarse un cambio por la llegada de los militares.

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