El reciente brote de sarampión en México es consecuencia directa de la disminución sostenida en la cobertura de vacunación, advirtió el doctor Gustavo Adolfo Olaiz Fernández, director general de Atención a la Salud de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Radio Fórmula, el especialista señaló que desde hace aproximadamente una década comenzó a registrarse una reducción en los esquemas de vacunación en el país, situación que se agravó durante la pandemia de COVID-19.
“Eso abrió la posibilidad de que tuviéramos una muy importante cantidad de personas susceptibles”, explicó.
Ante este escenario, Olaiz Fernández hizo un llamado a la población a retomar la disciplina de la vacunación y, en particular, a acudir por la vacuna contra el sarampión incluso si no se tiene certeza de haber sido inmunizado previamente.
Aseguró que existe disponibilidad de vacunas en los centros de salud y subrayó que no representa ningún riesgo aplicarse la dosis nuevamente. “Si usted o cualquier persona no sabe si está vacunado, que vaya a los centros y vacúnese. No pasa nada. Lo peor que puede pasar es que se desperdicie una vacuna, pero será en beneficio de México. Hay que vacunarnos: todos”, enfatizó.
### Sarampión: una enfermedad altamente transmisible
El director general de Atención a la Salud de la UNAM describió al sarampión como la enfermedad viral más transmisible que se conoce. Aunque en la mayoría de los casos se presenta de forma benigna, advirtió que puede complicarse gravemente e incluso provocar la muerte.
“Hay que tener mucho cuidado, porque aunque parecía una enfermedad menor, no es cierto; es una enfermedad que puede matar”, alertó.
Detalló que el padecimiento inicia con síntomas similares a los de una gripe y malestar general, pero posteriormente se manifiesta con exantemas, es decir, erupciones o ronchas en todo el cuerpo.
El tratamiento, explicó, se basa principalmente en evitar complicaciones, como infecciones en la piel y el aumento de la fiebre. “El mejor manejo es mantener al paciente en cama, en buenas condiciones, bien hidratado y prevenir que se infecte”, concluyó.







