En el país persiste un rezago crónico en las corporaciones policiales, marcado por la falta de un modelo institucional, precariedad operativa y omisiones de política pública, de acuerdo con el informe “Las policías en México: el drama de un retraso crónico”, elaborado por la organización Causa en Común.

El diagnóstico señala que las policías enfrentan condiciones de abandono, agravadas por recortes presupuestales y un proceso de militarización que ha desplazado su fortalecimiento. Esta dinámica ha generado un ciclo en el que su debilidad justifica su relegación dentro de la estrategia de seguridad.

Entre los hallazgos, se advierte que el Consejo Nacional de Seguridad Pública ha reducido su actividad sustantiva, con acuerdos que carecen de impacto real, plazos definidos o mecanismos de cumplimiento. A ello se suma la desaparición, en 2021, del fideicomiso federal destinado a policías municipales, lo que eliminó una de sus principales fuentes de financiamiento, mientras que los recursos para corporaciones estatales han tenido incrementos limitados.

El informe también expone la ausencia de datos confiables sobre el estado de fuerza policial en el país, así como la falta de servicios profesionales de carrera en la mayoría de las corporaciones, lo que impide establecer criterios claros de ingreso, permanencia y ascenso.

En el ámbito laboral, prevalecen bajos salarios, carencia de seguridad social y jornadas extensas, además de deficiencias en infraestructura y equipamiento.

Como consecuencia, se documenta un entorno en el que la criminalidad opera con amplios márgenes, mientras que, en el actual sexenio, se han registrado al menos 102 protestas de policías por mejores condiciones. Asimismo, se reporta el homicidio de al menos 517 elementos de seguridad, en su mayoría sin resolución judicial.

El reporte concluye que, sin un replanteamiento de la política de seguridad que priorice el fortalecimiento policial y delimite el papel de las Fuerzas Armadas, la crisis de inseguridad en el país persistirá.

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