A pocas horas de reincorporarse a su curul en la Cámara de Diputados, Sergio Mayer generó una reacción inusual: legisladores de Morena, sus aliados y la oposición coincidieron en cuestionar su regreso, luego de su participación en un reality show.
Durante reuniones internas, la sesión en el pleno y una conferencia de prensa posterior, el retorno del legislador fue objeto de críticas reiteradas. En contraste, hubo expresiones de respaldo hacia su suplente, Luis Morales, quien ocupó la curul durante tres semanas.
En el encuentro previo de la bancada de Morena, el coordinador Ricardo Monreal reconoció la labor del suplente e intentó una fotografía conjunta con Mayer, quien no se encontraba en el recinto en ese momento al atender a medios de comunicación.
Ante la prensa, Mayer calificó las críticas como “canibalismo político” y comparó el ambiente legislativo con el del programa televisivo en el que participó, señalando prácticas de “doble cara”.
En tribuna, el diputado de Movimiento Ciudadano, Juan Ignacio Zavala, expresó el rechazo de su bancada al retorno, al considerar que la licencia para participar en entretenimiento no corresponde con la responsabilidad legislativa.
Desde su escaño, Mayer ofreció una disculpa por solicitar licencia, aunque defendió su reincorporación como un derecho. La respuesta provocó reclamos inmediatos, como el de la diputada del PT, Margarita García, quien le gritó que su regreso era una “vergüenza”.
También hubo cuestionamientos dentro de Morena. La legisladora Maribel Solache rechazó el argumento de Mayer sobre una supuesta defensa de migrantes a través del reality, al asegurar que el programa no representa a esa comunidad.
En conferencia posterior, la diputada Beatriz Navarro subrayó que la función legislativa debe responder al servicio público, no a intereses mediáticos. En la misma línea, el diputado Gabriel García calificó el relevo como resultado de “oportunismo y frivolidad”, y llamó a retomar la congruencia dentro del movimiento.
Morales, por su parte, defendió su desempeño y rechazó versiones sobre su actividad económica, al señalar que es un comerciante con ingresos modestos. Afirmó que señalar errores dentro del partido “no es traición”, sino una forma de mantener el rumbo.
El episodio evidenció tensiones internas en Morena. La diputada Magdalena Rosales reconoció inconsistencias en el proceso de selección del suplente, mientras que García admitió fallas del movimiento, aunque insistió en la necesidad de corregirlas.
Pese al rechazo político, la normativa vigente permite a Mayer retomar su cargo, mientras en Morena se anticipa un proceso interno para evaluar su conducta.







