La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, presentó los ejes centrales de la Reforma Electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, iniciativa que plantea modificaciones estructurales en el sistema comicial mexicano.
Entre los diez puntos destacados se encuentran cambios en la elección de la representación proporcional del Congreso de la Unión, reducción del gasto electoral, fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización, ajustes al voto en el extranjero y a los tiempos oficiales en radio y televisión.
La propuesta también incorpora disposiciones sobre el uso de Inteligencia Artificial en procesos electorales, modificaciones en los cómputos distritales, impulso a mecanismos de democracia participativa, así como la prohibición expresa del nepotismo y la eliminación de la reelección.
Uno de los aspectos más controvertidos es la eventual desaparición del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP). De concretarse, los partidos políticos dejarían de contar con la revisión previa de actas y documentación antes del cómputo distrital, ya que el procedimiento avanzaría directamente a esa fase formal.
El exconsejero del Instituto Nacional Electoral (INE), Arturo Sánchez Gutiérrez, en entrevista con Ciro Gómez Leyva, advirtió que si bien la medida agilizaría la difusión de resultados y reduciría costos operativos, implicaría una desventaja para los partidos al limitar su posibilidad de realizar una revisión integral antes del cómputo final.
Sánchez señaló que en algunos países de América Latina existen esquemas donde el conteo se realiza la misma noche de la elección, incluso con la destrucción posterior de boletas, lo que reduce controversias posteriores. No obstante, subrayó que el modelo planteado representa un cambio de fondo en la dinámica electoral mexicana.
La iniciativa deberá ser discutida y votada en la Cámara de Diputados, donde se definirá si las modificaciones avanzan o se ajustan durante el proceso legislativo.







