Los contagios de sarampión en México siguen en ascenso y ya superaron el total registrado durante todo el año pasado, según cifras oficiales de la Secretaría de Salud.
El informe diario de la dependencia federal, actualizado al miércoles 10 de marzo, confirma que en lo que va de 2026 se han contabilizado 6 mil 511 casos confirmados, una cifra que rebasa los 6 mil 452 contagios reportados en todo 2025.
Con estos datos, el brote acumulado correspondiente al periodo 2025-2026 alcanza ya 12 mil 963 casos en el país, lo que evidencia que la enfermedad continúa expandiéndose pese a las campañas sanitarias.
El impacto también se refleja en la mortalidad. Desde el inicio del brote se han documentado 34 fallecimientos asociados al sarampión, de los cuales siete ocurrieron en lo que va de 2026.
El mapa del contagio muestra focos claros. Jalisco encabeza la lista nacional con 3 mil 823 casos confirmados en 2026, seguido por Chiapas con 570, Ciudad de México con 464, Estado de México con 293 y Sinaloa con 234.
Ante el incremento de contagios, la Secretaría de Salud sostiene que el sector sanitario ha intensificado la vacunación. Entre el 1 de enero de 2025 y el 6 de marzo de 2026 se han aplicado 26 millones 796 mil 106 dosis contra el sarampión en todo el país como parte de la Estrategia Nacional para contener la enfermedad.
La campaña está dirigida principalmente a niñas y niños de entre 6 meses y 12 años, considerados el grupo con mayor riesgo de contagio. También se contempla a personas de 13 a 49 años que no cuenten con antecedentes de vacunación o tengan esquemas incompletos.
Las acciones se realizan de manera coordinada entre diversas instituciones del sistema público de salud, entre ellas el IMSS, ISSSTE, IMSS-Bienestar, Pemex, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina, además de los gobiernos estatales.
Pese al despliegue institucional y millones de dosis aplicadas, los números del brote siguen creciendo y ya superan el registro del año anterior, un dato que vuelve a colocar al sarampión como un problema de salud pública que aún no logra ser contenido.







