La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que su gobierno impulsará un Plan B en materia de reforma electoral, luego de que su propuesta original fuera rechazada en la Cámara de Diputados al no alcanzar la mayoría calificada necesaria para su aprobación.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria explicó que la nueva estrategia legislativa mantendrá el mismo objetivo central de la iniciativa inicial: profundizar la política de austeridad republicana y eliminar lo que consideró privilegios en el sistema político y en las instituciones electorales.
“El Plan B tiene el mismo objetivo que el Plan A: disminuir privilegios”, afirmó.
De acuerdo con la presidenta, la nueva propuesta será enviada al Congreso el próximo lunes 16 de marzo e incluirá diversas medidas orientadas a reducir gastos en la estructura política del país.
Entre los puntos planteados destacan la disminución de beneficios en los congresos locales, la reducción de privilegios en los gobiernos municipales y el fortalecimiento de los mecanismos de consulta popular.
Sheinbaum también cuestionó el nivel de financiamiento público destinado a los partidos políticos. Señaló que, en un país con amplias necesidades sociales, resulta excesivo asignar tantos recursos a las fuerzas políticas.
Asimismo, criticó los salarios de los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE), al considerar que continúan percibiendo ingresos superiores al de la titular del Ejecutivo federal.
Pese al rechazo de su propuesta original en el Congreso, la presidenta sostuvo que el resultado legislativo no representa un revés para su administración.
“No es una derrota. Estoy muy satisfecha”, concluyó.







