La presidenta Claudia Sheinbaum respondió con evidente incomodidad a la aparición de “Ni venganza ni perdón”, texto firmado por Julio Scherer Ibarra y Jorge Fernández Menéndez. Durante su conferencia matutina, al ser cuestionada sobre la obra, cortó de tajo: “no lo he leído ni lo voy a leer”.

Sin profundizar en el contenido, la mandataria anticipó que el libro “no tendrá impacto” y sostuvo que su discusión se ha limitado al denominado “círculo rojo”, mientras que para la mayoría de la población ha pasado inadvertido. La postura fue clara: restarle relevancia política y mediática.

La publicación aborda pasajes controvertidos del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, entre ellos presuntas irregularidades en financiamiento, tensiones internas en el equipo presidencial y desencuentros con el fiscal general Alejandro Gertz Manero. Asimismo, incluye referencias al actual coordinador de asesores de la Presidencia, Jesús Ramírez Cuevas.

Frente a esos señalamientos, Sheinbaum optó por desacreditar las fuentes del libro y subrayar que los integrantes de la llamada Cuarta Transformación han ejercido la autocrítica. No hubo respuesta puntual a las acusaciones.

Cabe recordar que recientemente la presidenta expresó respaldo abierto a Ramírez Cuevas, descartando su salida del cargo y destacando su “verticalidad”. La línea oficial, por ahora, es la contención: minimizar el alcance de la obra y cerrar filas en torno al equipo cercano.

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