La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó este jueves la decisión del Senado de rechazar su propuesta para adelantar la revocación de mandato y hacerla coincidir con las elecciones de 2027.
Durante su conferencia matutina, sostuvo que los legisladores carecieron de fundamentos sólidos para oponerse a la medida. Afirmó que los argumentos expuestos —entre ellos la posibilidad de que la titular del Ejecutivo apareciera en la boleta y promoviera a un grupo político— no justifican la negativa.
Desde su perspectiva, no existían razones técnicas ni políticas suficientes para impedir que el ejercicio de revocación se realizara en ese año.
Pese a ello, la mandataria expresó conformidad con la aprobación parcial de su llamado “plan B”, al destacar que el Senado avaló disposiciones orientadas a reducir privilegios en la administración pública.
Indicó que, aunque se avanzó en aspectos centrales de su agenda —como el combate a la corrupción y los beneficios a altos funcionarios—, la exclusión de la revocación anticipada representa un retroceso para el país.
Respecto a la postura del Partido del Trabajo, que votó en contra de su propuesta, evitó confrontaciones directas y señaló que corresponde a cada fuerza política explicar el sentido de su voto.
En otro tema, celebró la aprobación en la Cámara de Diputados de ajustes a las pensiones de altos funcionarios, al considerar injustificable que recursos públicos financien jubilaciones mensuales elevadas.







