La presidenta Claudia Sheinbaum planteó que algunas movilizaciones de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y de otros grupos inconformes con el gobierno podrían contar con financiamiento externo e incentivos de sectores que identificó como de ultraderecha.
Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, la mandataria afirmó que existen intentos de generar escenarios de confrontación para provocar una respuesta de las autoridades durante las manifestaciones previstas en el contexto de la inauguración del Mundial 2026, programada para el 11 de junio.
Sheinbaum señaló que dichos grupos buscan proyectar una imagen de conflicto y desorden en México en un momento en que la atención internacional estará enfocada en el país por la celebración del torneo.
La presidenta reconoció que no cuenta con pruebas sobre un posible financiamiento a las protestas, aunque sostuvo que existen coincidencias entre distintos actores que promueven acciones contra su administración.
“No tengo pruebas, pero digo que sí los extremos se juntan”, declaró al referirse a llamados a la violencia y al aseguramiento de artefactos explosivos localizados por autoridades capitalinas.
La mandataria también destacó el decomiso de 45 artefactos explosivos realizado por la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, los cuales presuntamente estaban vinculados con manifestantes que arribaron a la capital el pasado 8 de junio.
Pese a las movilizaciones anunciadas, Sheinbaum aseguró que la inauguración del Mundial 2026 se desarrollará conforme a lo previsto y garantizó que las actividades programadas podrán realizarse sin contratiempos.







