“Ha surgido esta pregunta sobre si una mujer puede llegar a ser presidente o no y es hora de que la ataquemos de frente”, dijo Warren. “Creo que la mejor manera de hablar sobre quién puede ganar es analizar el historial de triunfos de la gente. Entonces ¿puede una mujer derrotar a Donald Trump? Miren a los hombres de este escenario: en conjunto, han perdido diez elecciones. Las únicas personas de este escenario que han ganado todas las elecciones en las que han participado son las mujeres”.

Amy Klobuchar, senadora por Minnesota y la otra mujer presente en el escenario, agregó: “Muy cierto, muy cierto”.

Cuando le preguntaron directamente sobre el supuesto comentario de Sanders, Warren dio una respuesta breve, lo que confirmó, una vez más, lo que cuatro fuentes declararon para CNN sobre la reunión y dijo que estaba “en desacuerdo” con la insinuación de que una mujer no podría imponerse en 2020. Pero la cosa quedó ahí. Warren agregó rápidamente que “Bernie es mi amigo y no estoy aquí para tratar de pelear con Bernie”.

Sanders, quien negó haber dicho tal cosa, les pidió a los electores que analicen sus discursos anteriores y que recuerden que se postuló en 2016 nada más porque Warren, quien había estado sujeta a la campaña de reclutamiento de los progresistas, decidió finalmente no competir con Hillary Clinton por la candidatura.

La fuerza de Biden entre el electorado negro sigue incontestada

Podría decirse que el ex vicepresidente de Estados Unidos tiene el rasgo más importante de cualquiera de los aspirantes a la candidatura demócrata a la presidencia: el apoyo profundo y constante de los votantes negros , esa parte del electorado que decidirá quién será el candidato en las elecciones primarias de Carolina del Sur y que influirán en una gran parte de los delegados del Súper Martes.

Además, el martes por la noche, se mostró indiscutible.

Los dos candidatos negros principales en la contienda rumbo a 2020 —Kamala Harris, senadora por California, y Cory Booker, senador por Nueva Jersey— desafiaron agresivamente a Biden en los primeros debates, pero ambos se salieron de la contienda.

Los candidatos podrían haberse desviado de los temas como el cambio climático, las guarderías y los servicios de salud e inclinarse más hacia la injusticia racial. Con algunas excepciones —la más notoria sería Warren con su argumento de cierre—, no lo hicieron.

Esto ha definido una contienda demócrata en la que Biden podría ser difícil de vencer si tiene desempeños sólidos en Iowa y Nueva Hampshire porque luego de que se vote en esos dos estados, las votaciones primarias se trasladan a estados con electorados con mayor diversidad.

Buttigieg acosado por la falta de apoyo de los negros

Le preguntaron directamente a Buttigieg sobre lo difícil que le ha sido ganarse a los electores negros; dijo que “los electores negros que me conocen mejor me están apoyando”, refiriéndose a sus partidarios en South Bend.

Prosiguió diciendo que “claro que hay todavía mucho camino por andar en mi comunidad y en todo el país” en temas de raza y que será “un presidente cuyo compromiso personal será seguir haciendo esta labor”.

“El mayor error que podemos cometer es dar por sentado el voto negro. Yo nunca lo haré” dijo.

Buttigieg retomó el tema —sin que le preguntaran— en su argumento de cierre y dijo: “Si usted es un elector de color y siente que la política de siempre lo da por sentado, únase a mí”.

Ambos momentos ponen de relieve la amenaza a la existencia de la candidatura de Buttigieg y el hecho de que el ex alcalde sabe que tiene que resolver este problema antes de que las elecciones primarias lleguen a estados más diversos como Nevada y Carolina del Sur.

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