Documentos difundidos este viernes por el Departamento de Justicia de Estados Unidos como parte de la desclasificación del caso Jeffrey Epstein contienen testimonios no verificados que describen presuntos actos de violencia extrema y rituales, los cuales las autoridades federales advirtieron que podrían ser falsos o presentados de manera fraudulenta.
El material forma parte de un acervo que incluye aproximadamente 2 mil videos y 180 mil imágenes vinculadas al caso del fallecido financiero, acusado de encabezar una red de explotación sexual. La publicación responde a la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, aprobada en noviembre pasado tras presiones públicas y legislativas.
Entre los documentos figura el identificado como EFTA00147661, que recoge una entrevista del FBI a una persona que se declaró víctima de abuso sexual y que señaló, sin que exista corroboración judicial, haber sido agredida por el ex Presidente de Estados Unidos **George H.W. Bush**. El testimonio describe hechos presuntamente ocurridos a bordo de un yate atribuido a Epstein.
De acuerdo con el relato, la persona afirmó haber presenciado actos sexuales violentos y situaciones que calificó como rituales, incluyendo agresiones físicas sin dejar lesiones visibles y escenas de violencia extrema contra menores. No se aporta evidencia material que respalde estas afirmaciones.
Tras la difusión de los archivos, en redes sociales volvió a circular un video grabado en 2009 en Monterrey, Nuevo León, en el que la modelo mexicana Gabriela Rico Jiménez acusó públicamente a presuntos miembros de élites económicas de cometer actos de canibalismo durante una fiesta privada. En su momento, dichas declaraciones no fueron acreditadas por autoridades ni derivaron en procesos judiciales.
El Departamento de Justicia subrayó que la documentación publicada incluye todo el material recibido por el FBI, independientemente de su veracidad, y alertó que puede contener información falsa, manipulada o sin sustento, por lo que no debe considerarse como hechos comprobados.
Las autoridades reiteraron que la liberación de los archivos tiene fines de transparencia y no implica validación de los testimonios contenidos en ellos.







