La contienda por la presidencia de Brasil se encamina a un desenlace de pronóstico reservado. A sólo una semana del balotaje definitivo del próximo domingo 25 de octubre, los más recientes estudios de opinión pública confirman una tendencia clara: la ventaja que obtuvo el senador conservador Flávio Bolsonaro sobre el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta se ha reducido sustancialmente, situando a ambos aspirantes en un escenario de virtual empate técnico.
De acuerdo con reportes de agencias internacionales, la brecha electoral se ha recortado drásticamente tras los inesperados resultados del primer turno, donde el representante del Partido Liberal (PL) aventajó al líder del Partido de los Trabajadores (PT) por cerca de dos puntos porcentuales.
Los números del cierre: dos sondeos, un mismo ajuste
Los datos divulgados este lunes 19 de octubre por las firmas encuestadoras reflejan el repunte del presidente en ejercicio y el desgaste de la diferencia que mantenía el candidato derechista.
- Estudio Nexus/BTG:
- Intención de voto: Flávio Bolsonaro registra un 46.5 % frente al 45.9 % de Lula da Silva.
- Evolución: En comparación con la medición del 13 de octubre (donde Bolsonaro marcaba 47.9 % y Lula 45.1 %), la distancia se redujo de 2.8 puntos a tan solo 0.6.
- Ficha técnica: Levantamiento realizado del 16 al 18 de octubre a 2,002 ciudadanos, con un margen de error de ±2 puntos porcentuales.
- Medición AtlasIntel/Bloomberg:
- Intención de voto: Bolsonaro capta el 49.8 % de la preferencia, mientras que Lula asciende al 47.6 %.
- Evolución: El candidato del PL cedió terreno respecto al 9 de octubre, cuando registraba 51.1 %. En contraste, el abanderado del PT mostró un avance significativo desde el 45.7 % que marcaba en el sondeo previo.
- Ficha técnica: Encuesta efectuada entre el 13 y el 18 de octubre sobre una muestra de 4,998 personas, con un margen de error de ±1 punto porcentual.
Debate ríspido en el tramo decisivo
La difusión de estos indicadores coincide con el tenso debate televisivo celebrado el domingo 18 de octubre, el primer careo directo entre ambos postulantes rumbo a la segunda vuelta. El encuentro estuvo marcado por la confrontación verbal y constantes violaciones al reglamento, lo que requirió la intervención reiterada de la moderación.
Durante los primeros intercambios, tras reclamos por interrupciones fuera de turno, la conducción llamó al orden al candidato del Partido Liberal. En respuesta a las alusiones de su adversario, el presidente Lula recriminó la falta de ética en la estrategia de la campaña opositora.
Con las urnas a punto de abrirse este 25 de octubre, el electorado brasileño llega a la cita decisiva dividido en dos bloques de peso prácticamente idéntico, donde el margen de error y la movilidad del voto de última hora definirán al próximo jefe de Estado.







