- La portavoz Karoline Leavitt dijo que el mandatario leyó y escuchó a sus asesores y equipo de seguridad para determinar cómo se gobernaría el país sudamericano tras la captura de Nicolás Maduro
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene su opinión de que la líder opositora María Corina Machado, con quien se reúne este jueves en la Casa Blanca, no tiene los apoyos suficientes en el país para liderar una transición en Venezuela, según la portavoz de la administración, Karoline Leavitt.
Cestionada sobre si Trump había cambiado de postura sobre la Premio Nobel de la Paz, Leavitt advirtió que la del mandatario hizo “una evaluación realista, basada en lo que el presidente estaba leyendo y escuchando de sus asesores y su equipo de seguridad nacional”.
“En este momento, su opinión sobre ese asunto no ha cambiado”, dijo la vocera en una rueda de prensa.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca declaró que Trump esperaba una discusión positiva durante la reunión del almuerzo y calificó a Machado como “una voz notable y valiente” para el pueblo de Venezuela.
Karoline Leavitt indicó que Machado buscó la reunión cara a cara sin establecer expectativas sobre lo que ocurrirá. Su partido es considerado ampliamente como el ganador de las elecciones de 2024, resultado que fue rechazado por Maduro.
Machado previamente ofreció compartir con Trump el Nobel de la Paz que ganó el año pasado, un honor que él ha codiciado.
Asimismo, sobre una posible elección en Venezuela, Leavitt dijo que el mandatario espera que se celebren comicios “algún día”, tras la captura del mandatario venezoalno, Nicolás Maduro.
“(Trump) está comprometido con la esperanza de que algún día haya elecciones en Venezuela. Pero hoy no tengo un calendario actualizado”, respondió Leavitt en una rueda de prensa.
Machado planea tener una reunión en el Senado más tarde este día. Trump la ha llamado “una mujer agradable” e indicó que podrían no tocar temas importantes en sus conversaciones del jueves.
Su visita a Washington comenzó después de que las fuerzas estadounidenses en el Mar Caribe incautaran otro petrolero sancionado que, según el gobierno de Trump, tenía vínculos con Venezuela.
Es parte de un esfuerzo más amplio de Estados Unidos para tomar el control del petróleo del país sudamericano después que las fuerzas estadounidenses capturaran a Maduro y a su esposa en un complejo fuertemente custodiado en la capital venezolana de Caracas y los trasladaran a Nueva York para ser juzgados por cargos de narcotráfico.
La Casa Blanca señala que Venezuela ha estado cooperando plenamente con el gobierno de Trump desde la destitución de Maduro.







