El gobierno de Cuba, a través de su canciller Bruno Rodríguez, lanzó nuevas acusaciones contra Estados Unidos, al señalar supuestas intenciones de intervenir en la isla y alterar su orden constitucional.
A través de un mensaje en la red social X, Rodríguez afirmó que Washington busca “tomar el control de la nación”, en declaraciones que surgen en un contexto de creciente presión interna por la crisis económica que atraviesa el país caribeño.
El funcionario cubano calificó las sanciones internacionales como un “castigo colectivo”, aunque analistas señalan que el deterioro económico de la isla también responde a décadas de ineficiencia estructural, control estatal y falta de apertura política del régimen.
En su posicionamiento, Rodríguez insistió en que el gobierno mantendrá su postura frente a lo que denomina “agresiones externas”, sin reconocer el impacto de las políticas internas en la actual situación social y económica.
Por su parte, el presidente Miguel Díaz-Canel reforzó el discurso oficial al acusar a Estados Unidos de impulsar una “guerra económica”, argumento recurrente del gobierno cubano para explicar la escasez y el estancamiento productivo.
El mandatario también reiteró que existen amenazas externas contra el orden constitucional, pese a que diversos sectores internacionales han cuestionado la falta de libertades políticas y el modelo de partido único vigente en la isla.
Mientras tanto, el gobierno estadounidense ha sostenido que sus políticas buscan promover condiciones democráticas y respeto a los derechos fundamentales en Cuba, en medio de crecientes llamados internacionales a reformas dentro del país.







