El cierre temporal del espacio aéreo sobre El Paso, Texas, obedeció a planes del Ejército de Estados Unidos para ensayar con un láser de alta energía, de acuerdo con reportes de prensa que citan a fuentes con conocimiento directo de la operación. La versión contrasta con la explicación inicial de la administración federal, que atribuyó la medida a una presunta “incursión de un dron de un cártel”.

Las restricciones fueron impuestas la noche del martes mediante un Aviso a los Aviadores (NOTAM, por sus siglas en inglés) emitido por la Administración Federal de Aviación (FAA), bajo el argumento de “razones especiales de seguridad”. El documento no detalló las causas específicas y establecía que la limitación se mantendría hasta el 20 de febrero. Sin embargo, el espacio aéreo fue reabierto a la mañana siguiente.

Tras el levantamiento de la medida, el diario The New York Times informó que el Ejército realizaba pruebas de tecnología antidrones en la zona. Otros medios identificaron el sistema utilizado como un láser de alta energía. Según fuentes citadas de manera anónima, el dispositivo fue empleado a inicios de la semana para apuntar a lo que posteriormente se determinó era, al menos en un caso, un globo de fiesta de mylar.

De acuerdo con información publicada por The Wall Street Journal, funcionarios de la FAA manifestaron inquietud por el posible riesgo que el uso del láser podría representar para pilotos de aeronaves comerciales que operan en el área.

El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, sostuvo en redes sociales que el cierre se implementó para permitir a la FAA y al Departamento de Defensa responder a una “incursión de drones del cártel”. Posteriormente afirmó que la amenaza había sido “neutralizada” y aseguró que no existía peligro para la aviación comercial en la región.

Consultado al respecto, el Pentágono no añadió comentarios adicionales a lo expresado por Duffy, mientras que la FAA no respondió de inmediato a solicitudes de información. El aviso oficial prohibía la operación de cualquier aeronave dentro del perímetro delimitado, con excepción del espacio aéreo mexicano. En un comunicado separado, la FAA también anunció el cierre de una franja aérea sobre Santa Teresa, Nuevo México, comunidad colindante con El Paso.

Cuestionamientos desde el Congreso y autoridades locales

La representante demócrata por Texas, Verónica Escobar, cuyo distrito incluye El Paso, declaró que su oficina no recibió notificación previa sobre las restricciones. Señaló que contaba con información que aún no podía divulgar, pero cuestionó la explicación ofrecida por el secretario de Transporte.

“Quienes vivimos en El Paso sabemos que ha habido incursiones con drones desde México desde hace tiempo. Esto no es algo nuevo”, afirmó. Añadió que el tema ha sido abordado durante años en la Cámara de Representantes y sostuvo que no existía nada “diferente ni extraordinario” en la presencia de un dron procedente de México la noche del cierre.

Escobar indicó que se comunicó con el miembro de mayor rango del Comité de Servicios Armados de la Cámara, quien —dijo— recibió información similar a la suya. “La información proveniente de la administración no cuadra con lo que pude recopilar durante la noche y esta mañana”, declaró en conferencia telefónica con la prensa. Previamente, su oficina había calificado la medida como “sin precedentes”.

Funcionarios locales, en su mayoría demócratas, también expresaron inconformidad por la falta de coordinación. El alcalde de El Paso, Renard Johnson, afirmó que la decisión no debió ejecutarse sin aviso a autoridades municipales, al aeropuerto, hospitales y líderes comunitarios.

“No se puede restringir el espacio aéreo sobre una ciudad importante sin coordinación. Esa falta de comunicación es inaceptable”, expresó en redes sociales. Johnson señaló que durante el cierre se suspendieron vuelos médicos de emergencia, lo que obligó a desviar traslados a Las Cruces, Nuevo México, ubicada a unos 72 kilómetros.

El senador Ben Ray Luján, demócrata por Nuevo México, anunció que solicitará explicaciones formales a la FAA sobre las razones del cierre y la ausencia de notificación a funcionarios correspondientes.

Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que su gobierno buscará información sobre lo ocurrido, aunque precisó que el espacio aéreo del lado mexicano no fue restringido. “No hay información sobre el uso de drones en la frontera”, afirmó en su conferencia matutina, según reportes de la agencia Associated Press.

Impacto en operaciones aeroportuarias

El Aeropuerto Internacional de El Paso informó en su cuenta oficial de Instagram que todos los vuelos, incluidos comerciales, de carga y de aviación general, quedaron suspendidos mientras estuvo vigente la restricción. Instó a los pasajeros a comunicarse con sus aerolíneas para conocer el estatus de sus itinerarios.

En declaraciones al medio local KFOX, autoridades aeroportuarias señalaron que la orden de la FAA entró en vigor con escaso margen de anticipación. “El personal del aeropuerto se ha comunicado con la FAA y estamos a la espera de orientación adicional. Las aerolíneas comerciales que operan desde El Paso están siendo informadas de la restricción”, indicó el comunicado.

Hasta el momento, las autoridades federales no han precisado públicamente si las pruebas con tecnología láser formaban parte de un programa regular de evaluación de sistemas antidrones ni si se repetirán ejercicios similares en la zona fronteriza.

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