Cinco mujeres fueron detenidas en la noche del sábado en Béziers, al sur de Francia, en un operativo contra el terrorismo lanzado ante la sospecha de un ataque inminente en Montpellier, indicaron ayer domingo medios europeos.

El semanario Le Point señaló en su edición digital que agentes de la Dirección General de la Seguridad Interior (DGSI) se incautaron de material que podría valer para fabricar explosivos, aunque una fuente cercana a la investigación señala que son productos en venta libre que también pueden servir para un uso doméstico.

Los investigadores, según la cadena BFM TV, buscaban a una chica de 18 años, que nunca ha sido condenada por terrorismo.

La joven estaba con cuatro personas de su familia en el momento de la operación y todas fueron arrestadas.

Ninguna de las cinco mujeres estaba fichada por la policía, aunque, según Le Point, una fuente local apunta que eran conocidas por haberse radicalizado. La Fiscalía Nacional Antiterrorista ha abierto una investigación preliminar por asociación terrorista.

Este operativo contra el terrorismo se da en medio del confinamiento ordenado por el presidente Emmanuel Macron para frenar la propagación del COVID-19 en Francia.

Macron anunció este miércoles el cierre de las escuelas durante tres semanas, una de ellas con clases a distancia.

En un discurso televisado a la nación, Macron señaló que a las dos semanas de vacaciones de Pascua ya previstas se sumará otra de enseñanza no presencial, sin acudir a los centros.

Pidió un “esfuerzo suplementario” a los franceses en un mes de abril que será “difícil” para evitar la saturación de las unidades de intensivos de los hospitales de todo el país, que ya se ha producido en algunas regiones.

“La situación es más peligrosa que en otoño, porque el virus es más contagioso y más mortífero” debido a la variante británica, afirmó.

Las medidas incluyen colocar a todo el país en el confinamiento menos estricto en el que ya están 19 departamentos, entre ellos la región de París.

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