La deuda nacional de Estados Unidos rebasó la barrera de los 40 billones de dólares este mes de agosto, según las cifras más recientes difundidas por el Departamento del Tesoro estadounidense.
El desglose financiero revela que cerca del 80 % de este monto total corresponde a deuda soberana en poder del público —títulos y bonos del Tesoro adquiridos por inversionistas tanto nacionales como internacionales—. El 20 % restante equivale a deuda intragubernamental, constituida por pasivos entre las distintas agencias y fondos pertenecientes al propio aparato federal.
Esta acumulación sistemática de obligaciones responde a una dinámica en la que los egresos del Gobierno estadounidense superan a su recaudación fiscal. La Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) proyecta que el déficit presupuestario para el presente ejercicio fiscal alcanzará los 2.1 billones de dólares, lo que representa un incremento de 200,000 millones respecto a las proyecciones emitidas en febrero pasado.
En el mapa de acreedores externos a junio de 2026, los datos reflejan la siguiente distribución entre los principales tenedores de deuda estadounidense:
| País / Entidad | Monto en bonos del Tesoro (USD) | Posición / Contexto |
| Japón | 1.1 billones | Lidera la lista de acreedores internacionales |
| Reino Unido | 940,000 millones | Segundo acreedor global |
| China | 633,000 millones | Tercer puesto (reducción del 50 % respecto a su máximo en 2013-2014) |
| Bélgica | 483,000 millones | Cuarto lugar (concentrado por su rol como centro de custodia de valores) |
| Canadá | 460,000 millones | Quinto lugar |








