Claudia Salazar/Agencia Reforma

La Cámara de Diputados mantiene las prácticas de opacidad de pasadas legislaturas, que habían sido criticadas por Morena, ahora partido en el Gobierno. 

En la 64 Legislatura los diputados gozan de prebendas jugosas, se asignan obras y servicios millonarios, y los grupos parlamentarios siguen sin permitir la fiscalización de sus cuentas. 

Hasta agosto, las bancadas han recibido mil 197 millones de pesos que no han podido ser revisados por la Auditoría Superior. 

Aunque hubo cambio de fórmula para reparto, se sigue gastando lo mismo que en anteriores legislaturas, unos mil millones de pesos al año. 

Morena se lleva la mayor tajada, debido a que tiene 252 legisladores, y el cambio de fórmula también beneficia a sus aliados: PT, PES y PVEM. 

Según la revisión a la Cuenta Pública 2018, de septiembre a diciembre de ese año, periodo correspondiente al arranque de la 64 Legislatura, la Cámara no comprobó el gasto de las bancadas por 433.6 millones de pesos.

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