Sin hacer una sola mención de los negocios turbios de sus empresas recibiendo contratos públicos, el dirigente estatal del PAN José Mancha Alarcón admitió la responsabilidad de la derrota de su partido en la elección pasada.
Pero igualmente presumió ser “el padre” de la victoria electoral que sostuvo la alianza PAN-PRD hace un par de años en la elección a gobernador, como el año pasado en la mayoría de los ayuntamientos de Veracruz, donde según él, ganó los más importantes.
Ante las críticas de algunos militantes dentro de su partido, dijo que son bienvenidas pues forman parte de la democracia del PAN, pero ahora lo importante es mantenerse unidos para ser nuevamente oposición responsable.
Convocó a toda la militancia a sumarse a la dirigencia estatal, con lo cual descartó dejar el cargo y a quienes buscan competir les pidió mantener la unidad.
José Mancha Alarcón reconoció que debe iniciar un proceso de depuración del partido, pero no quiso hablar de expulsiones, sino simplemente permitir que se vayan quienes ya no quieran estar e incluir a quienes desean continuar.
Durante una rueda de prensa resaltó todos los aciertos que tuvo el partido a su cargo durante el pasado proceso electoral, pero lamentó que se enfrentaron al fenómeno social provocado por Andrés Manuel López Obrador.
