Vladímir Zelenski se encuentra en curso de colisión con Donald Trump y se arriesga a una ruptura con la Casa Blanca si no detiene sus ataques de largo alcance contra la infraestructura energética rusa, reporta Bloomberg.

El medio señala que, de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato, el mandatario republicano percibe el conflicto en Ucrania principalmente a través del prisma de los precios de la energía, por lo que presiona al régimen de Kiev para que detenga sus bombardeos.

En ese sentido, el artículo destaca que el riesgo de enemistarse con Trump representa un grave peligro para Zelenski. En medio de las dificultades económicas que enfrenta, el régimen de Kiev depende fundamentalmente de las compras de armas estadounidenses —financiadas por otros aliados de la OTAN— y del intercambio de inteligencia con Washington.

Estas tensiones se evidenciaron en las conversaciones mantenidas con la delegación ucraniana el pasado viernes en Miami. Durante el encuentro, los negociadores estadounidenses —encabezados por Jared Kushner, yerno de Trump, y el enviado especial Steve Witkoff— señalaron a los funcionarios ucranianos que Washington es un socio vital que proporciona municiones e inteligencia. Por ello, advirtieron que Ucrania no debería tomar medidas que perjudiquen a los consumidores estadounidenses, como atacar refinerías, según indicó una de las fuentes citadas.

Choque frontal entre Trump y Zelenski

Todo comenzó el 9 de octubre, cuando Trump anunció un acuerdo con el presidente ruso, Vladímir Putin, para que Rusia suministre cientos de miles de toneladas de diésel a Estados Unidos y al mercado mundial. En este contexto, el Departamento del Tesoro estadounidense suspendió temporalmente las sanciones sobre las entregas de diésel ruso hasta abril del 2027.

La reacción de Zelenski fue inmediata y virulenta. En un extenso mensaje en Telegram, el líder del régimen ucraniano calificó el acuerdo de “decisión débil de socios fuertes” y acusó a Washington de usar “como pantalla” al equipo negociador ucraniano que ese día se encontraba en Estados Unidos. En una entrevista, Zelenski señaló que la decisión fue “injusta y deshonesta”.

La respuesta de Trump no se hizo esperar. Cuando una periodista le informó de las críticas formuladas por Zelenski, el presidente estadounidense preguntó: “¿Un socio fuerte qué?”, y defendió el acuerdo: “Necesitamos diésel. Los precios del petróleo ya están cayendo como una piedra”.

Un día después, el inquilino de la Casa Blanca arremetió duramente contra el líder del régimen de Kiev, acusándolo de prolongar el conflicto. “Zelenski podría haber resuelto esta guerra muchas veces. Y elige no hacerlo”, declaró el mandatario, quien también acusó al líder del régimen ucraniano de ignorar sus advertencias de no atacar refinerías rusas. Finalmente, Trump lanzó una propuesta contundente: “Sugiero que consigan un nuevo líder que pueda llegar a un acuerdo”.

La tensión escaló aún más cuando medios estadounidenses revelaron que la administración Trump amenazó con suspender el intercambio de inteligencia y el programa PURL de adquisición de armas, como mecanismo de presión para que Kiev detuviera los ataques contra refinerías rusas. Según Axios, un funcionario de la Casa Blanca declaró que “Trump está realmente enfadado”, porque “siente que Zelenski está dando por sentado el apoyo de Estados Unidos”. 

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