El ambiente político electoral de estos tiempos jarochos se centra en la discusión de la fuerza que pueden tener los candidatos de MORENA y sus aliados frente a la fuerza organizada de los partidos opositores al gobierno de López Obrador y al propio régimen cuitlahuista. 

Hasta este momento Cuitláhuac García no parece tener los hilos y los controles de la elección intermedia debido a que le afectan la incomunicación y los malos resultados de su gobierno y de la mayoría de los alcaldes de su partido.  Y si se revisan las acciones de los diputados locales y federales de ese partido, pudiera afirmarse que sus empobrecidas acciones chocan y disminuyen cualquier propósito electoral. El partido guinda se desliza por una pendiente resbalosa y no puede detener la caída.

Unas pocas y valientes brujas del mar acabaron con dos soberbios prospectos a candidatos pro-obradoristas, uno a diputado federal en Coatzacoalcos y otro a alcalde en Córdoba. El verde Isaac Ferez y el morenista Rubén Ríos (diputado local con licencia) son dos sedicentes poderosos que cayeron por acusaciones de violencia contra mujeres y otras razones de peso. En este último caso, todo indica que el líder Esteban Ramírez Zepeta se perdió en el limbo sin chistar por el amigo Rubén ante su vengativo líder Mario Delgado.

En varios municipios hay fuga y molestia por los gallos que se imponen desde la Ciudad de México. Como ejemplo está Coatzintla, donde se quiere encaramar el multicolor Cesar Ulises García, un político todo terreno, de peso completo y muchas luchas ganadas. 

En Xalapa el creciente disgusto citadino por los vaivenes de Ricardo Ahued, se contrarrestan desde las oficinas del señor de los plásticos, argumentando en el boca a boca del centro sus altos valores y su “gran relación con López Obrador” para bajar recursos a la capital veracruzana y por fin hacer las obras que se exigen.  Pero también hay rencor interno en las huestes morenas por haber entregado la plaza al mayor postor e impostor, y dudosamente el mejor pastor de la borregada.

En Xalapa continúa subiendo David Velasco, el que quiere hacer el mejor papel de su vida. Para fortalecerlo, se promueve un “acomedido” y exquisito triunvirato priista (Pepe-Adolfo-Américo) que pelea diputaciones metropolitanas, que quiere tocar la flauta y donde el exalcalde xalapeño brinda su canción acostumbrada: el fin y las ganancias justifican los medios y las promesas.

En el Municipio de Veracruz Miguel Ángel Yunes Márquez tiene las preferencias ciudadanas y Marijose Gamboa dice haber ganado el debate del distrito XII, que difunde la XEU. En Boca del Río, Juan Manuel Unanue no quiere soltar el primer lugar. En Orizaba todo será para Juan Manuel Diez, el que siempre gana.

Resulta que los que aprovechan mejor las redes sociales son los no morenistas: en Poza Rica Pepe Kirsch gana adeptos; en Emiliano Zapata el doctor Leyva avanza a ritmo y buen juicio; en Actopan el Potro Francisco Fernández muestra palabra y músculo, e Ignacio García recorre congregaciones y rancherías. En Coatzacoalcos Chucho Moreno truena las redes y acumula “nenis” que saben cómo llegarle a la gente.

De los que quieren ser jerarcas debe mencionarse a Julen Rementería que ya es coordinador de la bancada del PAN en el senado de la república e insiste en ser candidato a gobernador en 2024. Tampoco debe descuidarse la estratégica reunión de Pedro Haces y su Fuerza por México en Boca del Río a principios de mes. El hombre de los Monreal sigue tejiendo fino y haciendo crecer su partido y a la CATEM obrera en toda la nación.

El 6 de junio se acerca fatalmente. A ver cuáles de los aspirantes llegan a los ansiados cargos.

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