(SPI).- El 67.1 por ciento de la población ocupada de Veracruz tiene un empleo formal y cuenta con ingresos suficientes para cubrir la línea de bienestar, según datos de #Data Coparmex.
De las 32 entidades federativas Veracruz es uno de los nueve estados que se ubican entre el 60 y 69 por ciento de población ocupada con un empleo formal y con ingresos para cubrir su línea de bienestar.
Estas nueve entidades son: Aguascalientes (67.4 por ciento); Guerrero (63.7 por ciento); Nuevo León (65.5 por ciento); Oaxaca (61.1 por ciento); Puebla (69 por ciento); Querétaro (62.2 por ciento); San Luis Potosí (69.9 por ciento); Tlaxcala (69.7 por ciento) y Veracruz (67.1 por ciento).
Los estados mejor ubicados en esta medición con un rango porcentual de 80 a 89 por ciento son:
Baja California Sur (80.7 por ciento); Campeche (80.4 por ciento); Coahuila (81 por ciento); Chihuahua (85.7 por ciento); Durango (81.4 por ciento); Michoacán (82.9 por ciento); Nayarit (82.7 por ciento) y; Sinaloa (80.8 por ciento).
Lo peor calificados con un rango menor al 60 por ciento, fueron los siguientes estados:
Ciudad de México (53.6 por ciento); México (55.7 por ciento) y; Morelos (57.8 por ciento.
#MejoresEmpleos es un indicador que examina el trabajo formal y destaca a los trabajadores que cuentan con un salario suficiente para satisfacer sus necesidades alimentarias y no alimentarias.
En específico, es el porcentaje de la población ocupada que tiene un empleo formal y que cuenta con ingresos suficientes para cubrir la línea de bienestar.
El indicador es relevante debido a que todos los trabajadores deben tener remuneraciones suficientes para satisfacer sus necesidades alimentaria y no alimentarias.
Identificar a las entidades más rezagadas en este rubro sirve para impulsar acciones focalizadas que ayuden a mejorar el bienestar de la población y disminuir la desigualdad.
Coparmex construye este indicador a partir del número de trabajadores que se encuentran en el sector formal y que cuentan con ingresos suficientes para cubrir la línea de bienestar, es decir, que pueden adquirir la canasta alimentaria y no alimentaria.
Una vez identificados los trabajadores formales y que pueden tener una “vida digna”, los dividimos entre el total de trabajadores formales. Los datos que utilizamos vienen de la información laboral que difunde el Inegi de manera trimestral y de los valores de la línea de bienestar que difunde Coneval mensualmente.

