Agencia Reforma

A más de un año de que venciera la obligación de la Secretaría de Hacienda de transparentar por completo los fideicomisos públicos, no se han registrado avances en la materia.

El 19 de noviembre de 2019 se publicó la Ley Federal de Austeridad Republicana, en la cual se estipuló que todos los fideicomisos, fondos o contratos análogos que reciban recursos públicos, deberían publicar sus estados financieros en los informes trimestrales de la Secretaría de Hacienda.

Tras un periodo de transición, la obligatoriedad arrancó el 19 de mayo de 2020, pero hasta ahora no se han registrado avances.

La principal ventaja de un fideicomiso es que permite fondear un proyecto de manera interanual, sin que se recorte su presupuesto de un año para otro por decisiones políticas; sin embargo, el problema es que, a la fecha, no se transparentan sus actividades.

Un fideicomiso es un ente público en sí mismo, por lo que sus estados financieros deberían poder ser revisados por todos los ciudadanos, afirmó Mariana Campos, coordinadora del Programa de Gasto Público y Rendición de Cuentas de México Evalúa “Actualmente sólo hay pedazos de información de flujos (que publica la SHCP), de cuánto entra y sale, pero se debería poder ver el stock.

Un fideicomiso tiene patrimonio propio, tiene activos, entonces también puede tener pasivos. Si decidiera enajenar los fideicomisos, el Gobierno federal estaría adquiriendo deuda”, dijo.

Si se desconoce el detalle de la situación financiera de un fideicomiso, se puede enmascarar deuda pública, explicó.

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