El nuevo líder supremo de Irán, Mojtabá Jameneí, hijo del fallecido ayatolá Alí Jameneí, dirigió este jueves un mensaje a la nación en medio de la escalada militar que se extiende por Oriente Medio tras los bombardeos atribuidos a Estados Unidos y Israel contra territorio iraní.
En su primer pronunciamiento como jefe del Estado religioso, Jameneí advirtió que Teherán mantendrá medidas estratégicas como el bloqueo del estrecho de Ormuz, paso clave para el comercio energético mundial. También dejó abierta la posibilidad de ampliar el conflicto hacia nuevos frentes si las hostilidades continúan.
“El bloqueo seguirá utilizándose y se han evaluado otros escenarios donde el enemigo es vulnerable. Su activación dependerá de la evolución de la guerra y de los intereses nacionales”, señaló en un mensaje difundido sin aparición pública.
El dirigente iraní pidió además cohesión interna ante el escenario bélico. Llamó a los ciudadanos a evitar divisiones y a priorizar la unidad nacional en medio de la crisis. “No debe permitirse ningún daño a la cohesión entre los distintos sectores del pueblo. Es momento de dejar de lado diferencias y apoyarse mutuamente”, expresó.
Durante su intervención, también reconoció la actuación de las fuerzas militares iraníes frente a lo que calificó como una “agresión injusta”. Afirmó que las operaciones defensivas han frenado el avance de sus adversarios y frustrado intentos de debilitar al país.
Jameneí evocó además a su padre, muerto durante los ataques iniciales contra Teherán. “Tuve el honor de ver su cuerpo tras su martirio; permanecía como una montaña de firmeza, con el puño cerrado”, relató.
El nuevo líder advirtió que el gobierno iraní exigirá compensaciones por los daños ocasionados durante los bombardeos. En caso de negativa, dijo, Teherán considerará la confiscación o destrucción de activos equivalentes pertenecientes a sus adversarios.
También envió un mensaje a los gobiernos de la región. Recordó que Irán comparte fronteras terrestres o marítimas con 15 países vecinos y aseguró que Teherán ha buscado históricamente relaciones “constructivas y cercanas”. Sin embargo, acusó a potencias extranjeras de utilizar bases militares y estructuras financieras en algunos de esos territorios para reforzar su presencia en la zona.
Según el líder iraní, algunas de esas instalaciones fueron utilizadas en la ofensiva reciente. “Solo hemos atacado esas bases, sin dirigirnos contra los países anfitriones”, sostuvo, al tiempo que advirtió que Irán continuará actuando contra cualquier instalación utilizada para agresiones.
Jameneí instó a esos gobiernos a cerrar las bases militares vinculadas con fuerzas extranjeras y a definir públicamente su postura frente al conflicto. “Las promesas de seguridad de Estados Unidos han demostrado ser falsas”, afirmó.
En su discurso también prometió represalias por las víctimas iraníes. “No renunciaremos a vengar la sangre de los mártires”, declaró, señalando que las acciones realizadas hasta ahora representan solo una parte de esa respuesta.
El dirigente mencionó entre los episodios más graves un ataque estadounidense contra una escuela primaria que, según autoridades iraníes, dejó 175 muertos, en su mayoría niñas.
Tras la muerte de Alí Jameneí, la Asamblea de Expertos —órgano clerical integrado por 88 juristas islámicos— designó a Mojtabá Jameneí como nuevo líder supremo. El cargo concentra la máxima autoridad política y religiosa del país, así como el mando de las fuerzas armadas y del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Perfil del nuevo líder
Nacido el 8 de septiembre de 1969 en Mashhad, ciudad sagrada del noreste iraní, Mojtabá Jameneí inició estudios teológicos en su juventud y avanzó en la formación clerical a finales de la década de 1990.
Su red política comenzó a consolidarse durante la Guerra Irán‑Irak en los años ochenta, cuando participó en un batallón donde estableció vínculos con cuadros que posteriormente ocuparían cargos en el aparato de seguridad del país.
Analistas le atribuyen cercanía con la Guardia Revolucionaria y con la milicia Basij. También mantuvo relación con figuras clave del denominado “Frente de Resistencia”, entre ellos Hassan Nasrallah, líder de Hezbolá, y el general Qassem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds, ambos muertos en operaciones atribuidas a Estados Unidos e Israel.
Jameneí, viudo y padre de tres hijos, fue sancionado por Estados Unidos en 2019, acusado de apoyar las políticas regionales y de seguridad del gobierno de su padre.
La actual escalada comenzó la madrugada del 28 de febrero, cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron ataques coordinados contra objetivos en Irán con el argumento de neutralizar amenazas estratégicas. Los bombardeos provocaron la muerte de Alí Jameneí y de varios altos mandos militares.
En respuesta, Teherán lanzó varias oleadas de misiles balísticos y drones contra territorio israelí y contra bases estadounidenses ubicadas en distintos puntos de Oriente Medio. El conflicto mantiene en alerta a la región y eleva la tensión internacional.







