Las campañas con miras a las elecciones del próximo 6 de junio en México, que serán las más grandes de la historia, han sido opacadas por las controversias protagonizadas por políticos acusados de violación, abuso sexual y corrupción, otros que insultan a la ciudadanía o que reconocen que mintieron y algunos más a los que no les importa hacer el ridículo con tal de conseguir votos.

Más de 94 millones de electores, en su mayoría mujeres (49 millones), están convocados a elegir ese día 500 diputaciones federales, 15 gubernaturas, 1,063 diputaciones locales (se renuevan 30 congresos estatales), 1,923 presidencias municipales y múltiples puestos locales como sindicaturas, regidurías, concejalías y presidencias de comunidad. En total, son 20,415 cargos de elección popular que se disputarán alrededor de 15,000 candidatos.

A poco más de un mes de los comicios, los escándalos en las candidaturas no cesan.

Uno de los casos más resonantes es el de Félix Salgado Macedonio, el senador del oficialista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que aspiraba a ganar la gubernatura de Guerrero y a quien cinco mujeres acusaron por violación o abuso sexual.

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Con el apoyo incondicional del presidente Andrés Manuel López Obrador, Salgado Macedonio logró que el partido ignorara las denuncias y lo confirmara como candidato, pero luego el Instituto Nacional Electoral lo inhabilitó por irregularidades en el reporte de gastos de precampaña. Hoy, sigue en litigio para que le devuelvan la postulación.

La semana pasada, el diputado Saúl Huerta, también de Morena, fue detenido en un hotel mientras estaba acompañado de un menor de 15 años, que lo acusó de abuso sexual. La causa judicial le costó la candidatura a la reelección de su curul. A él, López Obrador no lo defendió. Ahora, el aspirante acumula una denuncia más de otro menor que le imputa el mismo delito.

Esta semana, Clara Luz Flores, candidata oficialista a gobernadora de Nuevo León, reconoció que había mentido al asegurar que no conocía al líder de la secta NXIVM, Keith Raniere, condenado a 120 años de prisión por tráfico sexual, entre otros delitos.

“Afronté mal la situación y pido perdón. Mi error fue no aceptar públicamente ese momento de mi vida, en el que busque ayuda a través de un curso y al final el fundador resultó un criminal”, asumió en un video semanas después del escándalo, lo que se interpretó como resultado del impacto que el caso había tenido en las encuestas.

Todo vale

Los dolores de cabeza para las candidaturas recorren el país y a veces se convierten en memes, como el caso de Alfredo Adame, el actor devenido en candidato a diputado federal por el partido Redes Sociales Progresistas (RSP), que inició su campaña con un acto en la Ciudad de México en el que recibió insultos que contestó con groserías a grito abierto en plena entrevista.

Carlos Mayorga, candidato a diputado en Ciudad Juárez, en Chihuahua, inició su campaña adentro de un féretro que recorrió la ciudad al lema de “si no cumplo, que me entierren vivo”, mientras que José Luis Romero Calzada, candidato del RSP a gobernador por San Luis Potosí, suele bailar en los videos que cuelga en redes sociales. Y a veces, hasta se quita la ropa hasta quedar semidesnudo.

En Guanajuato, Rubén Barroso, aspirante a diputado federal, arrastra denuncias por acoso de sus alumnas desde 2016. En el mismo caso se encuentra Alfonso Vázquez, el candidato a diputado federal en la Ciudad de México, que ha sido señalado por acoso y violencia en su trabajo como profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. A Hugo Rodríguez Murray, candidato a diputado federal en Nayarit, su esposa lo denunció en 2020 por violencia familiar.

Guillermo Villaseñor, otro candidato oficialista a diputado también ha sido denunciado por acoso sexual en Guanajuato. Eduardo Santillán Pérez, candidato a alcalde de Álvaro Obregón, en la Ciudad de México, quedó bajo investigación en 2016, cuando fue acusado de formar parte de una red de trata de mujeres víctimas de explotación sexual. En Sinaloa, Manuel Guillermo Chapman se registró como candidato a diputado federal a pesar de que en 2019 fue condenado por acoso laboral y violencia de género.

Un caso extremo es el de Habiel Medina Moreno, a quien Morena registró como su candidato a alcalde de Soto la Marina, en Tamaulipas, a pesar de que en marzo fue detenido por el delito de desvío de recursos públicos. Las autoridades electorales ya inhabilitaron su postulación.

Desde la oposición, los escándalos también se suceden. María Eugenia Campos Galván, candidata del la alianza del Partido Acción Nacion (PAN) y Partido de la Revolución Democrática (PRD) a gobernadora de Chihuahua, es investigada por la Fiscalía Especializada de Combate a la Corrupción por los delitos de cohecho y uso indebido de atribuciones y facultades ilícitas. En concreto, se sospecha que recibió sobornos.

Miguel Ángel Almaraz Maldonado, candidato del PAN a alcalde de Río Bravo, Tamaulipas, ha sido acusado de formar parte de Los Zetas, una de las organizaciones criminales más temidas del país.

En Baja California, el Partido Encuentro Solidario postuló como su candidato a gobernador en Baja California a Jorge Hank Rhon, heredero de una poderosa familia política y a quien desde hace décadas se vincula con cárteles y de ser el presunto autor intelectual del asesinato del periodista Héctor Félix Miranda.

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