Los deportes de contacto en los gimnasios se han popularizado en los últimos años con la influencia de figuras como Ilia Topuria, luchador de artes marciales mixtas. Ejercicios como el muay thai o las artes marciales mixtas (MMA), dos de los deportes de contacto más conocidos que se practican en un tatami, pueden contribuir al contagio de la tiña, una infección que se produce en la piel por una especie de hongo.

La doctora Cristina Galván Casas, dermatóloga de la Academia Española de Dermatología y colaboradora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), advierte a EFE Salud sobre los riesgos de no tratar esta enfermedad a tiempo y recuerda la importancia de una buena higiene en los gimnasios para evitar esta enfermedad, sobre todo durante los meses de verano.

Por qué la tiña se contagia en los deportes de contacto

“La tiña es una infección de la piel producida por un tipo de hongo que solamente, a diferencia de otros, afecta a la superficie de la piel, que se llama dermatofito”, explica la dermatóloga.

Pese a que existen distintos tipos, los dermatofitos se quedan en la superficie de la piel porque se alimentan de la queratina, una proteína que los humanos tenemos en la superficie de la piel.

En este tipo de ejercicios se producen fricciones y una serie de contactos más fuertes que pueden dar lugar a microheridas en la superficie de la piel. Por ello, si una persona que practica deportes de contacto tiene tiña y se “refriega” con sus compañeros, es fácil que se produzca ese contagio, ya que el contacto es intenso y mantenido en el tiempo. 

Además, este tipo de actividades se practican con muchas partes del cuerpo que pueden desarrollar la tiña al descubierto, como por ejemplo los pies. Es más, una de las más frecuentes es el pie de atleta, que aparece entre los dedos.

Así, otra de las razones por las que es frecuente la aparición de la tiña en estos gimnasios son las condiciones térmicas que presentan, ya que para cultivar hongos se suelen buscar medios en temperaturas templadas (tirando a calientes) y con humedad.

Cómo se produce el contagio entre deportistas

La tiña puede desarrollarse en cualquier parte del cuerpo que tenga piel (cuero cabelludo, barba, cara, pies, inglés, etc), por lo que el contagio puede producirse por un contacto estrecho entre dos deportistas.

Sin embargo, este hongo también puede transmitirse a través de la caída de las escamas de la piel. “Si yo tengo hongos, caen las escamas en el tatami y se tumba otra persona, puede cogerlo”, apunta la especialista.

La dermatóloga Cristina Galván precisa que el pie de atleta (una de las tiñas más comunes) no se trata como debería. Las personas que presentan este hongo no le dan importancia, y a la hora de salir de la ducha, pueden infectarse otras partes del cuerpo, como las ingles, cuando se secan con la toalla.

Después de realizar este tipo de deportes de contacto, es fundamental una ducha con agua y jabón para evitar la tiña. Además, los pies deben ser la última parte del cuerpo en secar, pues es la zona más frecuente de desarrollar lesiones de este tipo.

Cómo diferenciar la tiña de otra lesión

Las lesiones que produce un hongo en la piel tienen tendencia a crecer como si fueran una mancha de aceite. Primero, comienza como una mancha pequeña pero con los días va aumentando su tamaño. Por dentro, parece que la herida se está curando pero por fuera, el borde, sigue creciendo.

En cuanto a las lesiones de los pies, comienzan con una pequeña grieta donde se pega un dedo con el otro. A partir de ahí, se va diseminando hacia el resto de los dedos y puede acabar afectando al resto del pie.

Es fundamental un autocuidado, y eso pasa por la autovigilancia diaria. Después de la ducha, es aconsejable revisar cada parte del cuerpo, sobre todo los lugares menos habituales, como las ingles o los dedos de los pies.

Cómo prevenir y tratar la tiña

La experta en dermatología advierte de la importancia de una buena limpieza en los gimnasios para prevenir el contagio de tiña. Lo ideal es realizar una limpieza del tatami con agua y jabón entre clase y clase.

En caso de una confirmación de contagio, se debe acudir al especialista, ya que en función del grado de avance de la lesión, se trata con una crema o con pastillas.

“Si tu tienes una tiña en fases iniciales, con una cremita no solamente te vas a curar muy bien, sino que también evitas contagiar a los demás”, subraya.

En caso de tener dudas, porque te hayas contagiado previamente de este hongo, también se debe consultar al especialista y nunca automedicarse.

“Si, por ejemplo, te tratas con una cortisona, aunque lleve antibiótico, también favorece el crecimiento del hongo, porque aunque quita la inflamación, el hongo crece más y favorece que se formen resistencias”, añade.

Cuánto tiempo hay que esperar para volver a entrenar

Volver a entrenar depende de cada caso. Si es una tiña con un lesión pequeña, que está localizada y que se está tratando con crema, pasados unos días desde el inicio de esa crema se puede volver al tatami.

En cambio, si la tiña se encuentra en una parte del cuerpo muy expuesta o una lesión muy descamativa, no se recomienda acudir al gimnasio, ya que existe el riesgo de contagio al resto de compañeros.

¿Se puede desarrollar varias veces?

La respuesta es sí. La tiña no deja inmunidad, por lo que puedes contagiarte muchas veces. Además, sin tratamiento, puede padecerse tiña de forma crónica, aunque lo normal es que se cure.

“Desgraciadamente, en los últimos años, estamos viendo tiñas que no hay manera de curarlas, y lo achacamos a la aparición de resistencias por mal uso del tratamiento y al cambio climático”, detalla la doctora Galván.

Si la tiña no se cura a tiempo, ya sea por un mal tratamiento o porque no se le da importancia, puede acabar durando muchos años, y afectando a toda la piel, dándole la vuelta.

“Los hongos son tan buenos como peligrosos. Sin los hongos, el mundo sería una montaña de basura inútil. Los hongos son los que lo degradan y crean los nutrientes”, concluye la dermatóloga de la Academia Española de Dermatología.

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