El 1 de febrero de 2026 se jugó la final del Open de Australia entre Carlos Alcaraz y Novak Djokovic. Más allá de la victoria del murciano, el encuentro dejó una imagen que se hizo viral por todo el mundo: Alcaraz bailando antes del partido de una manera despreocupada.

Fue una imagen que causó impresión por el exceso de confianza que transmitía el tenista español antes de una de las finales más importantes de su carrera. 

En EFE Salud nos preguntamos hasta qué punto la música y el baile sirven como recursos de motivación antes de la competición, y para ello consultamos a Juan Carlos Álvarez Campillo, director del Máster en Coaching Deportivo de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), experto en psicología deportiva de alto rendimiento y profesional.

“Cuando tú pones música, te evoca a otras cosas más placenteras, buenos recuerdos. Entonces, liberas tensión, te distraes, no estás focalizado en la tensión precompetitiva”, asegura.

En lo que al baile se refiere, comenta que incita a activar y calentar el cuerpo. “Si tú ya pones al cuerpo en una posición de movimiento, de activación, entonces eso te acompasa emocionalmente para que sientas confianza, sientas energía”, apunta.

¿Cómo afecta la música y el baile al deportista?

En general, todo el que ha practicado deporte en su vida habrá notado que con música parece que el cuerpo reacciona positivamente y da un extra de fuerza y motivación.

El especialista comenta que escuchar música es una práctica bastante habitual tanto en profesionales de deporte individual como de deporte colectivo. Hacerlo antes de un partido o de una competición importante producen efectos psicológicos beneficiosos.

Destaca la liberación de tensión antes del encuentro o de la prueba de turno como el efecto más importante.

Asimismo, apunta que el tipo de música para la preparación deportiva dependerá de los gustos del propio atleta, pero sobre todo de la sintonía en la que se encuentre en ese momento.

“Aquí la clave es qué nivel de activación necesita ese deportista. El nivel de activación óptimo no tiene que ser ni muy excitado, ni con mucha presión, ni muy relajado”, aclara.

¿Qué les dice este experto a los deportistas con los que trabaja cuando le preguntan sobre cómo prepararse ante una situación similar?

“Yo les digo: Si tú estás muy estresado, muy activo, muy excitado, sí, pon un poco de música relajante para bajar”, indica Campillo, ”pero si ya estás tranquilo, al contrario (…), tienes que activarte. Y activarte es con movimiento y música que te incite y te invite a moverte”.

Música y baile para la vida cotidiana

El uso de la música para la motivación, concentración y activación no sólo es exclusivo del mundo del deporte, también puede extrapolarse a otras profesiones y a la vida cotidiana.

“Yo trabajo con estudiantes que preparan, por ejemplo, el MIR u oposiciones. Les digo que hay dos componentes que ayudan a estar centrado y relajado, que son la respiración, que también se usa muchísimo en el deporte, y la música”, relata.

Del mismo modo, según Campillo, el uso del baile para la preparación también se puede trasladar a otras situaciones más allá del deporte.

“Al bailar, liberas energía que tienes acumulada dentro, tensiones. Unos la sacan haciendo ejercicio, otros la sacan dialogando, caminando… y otros lo hacen bailando. Entonces, el baile, de nuevo, tiene esas dos facetas: que puedes liberar tensiones que tienes internas o que te puede activar si estás demasiado bajo”, subraya.

El experto de la UNIR concluye refiriéndose a la importancia de la música en la eficiencia y la productividad en el desempeño de diferentes actividades.

”La música te hace entrar en un estado de rendimiento superior, que puede ser de concentración, puede ser de bajar el estrés, puede ser de focalización. Entonces, la música tiene un efecto muy positivo también para la vida”, afirma.

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