Desde hace años Halloween se ha instaurado en el país casi como una tradición. Cada vez es más habitual ver la noche del 31 de octubre al 1 de noviembre a gente disfrazada por las calles de los personajes más terroríficos. Una jornada de celebración que tiene sus consecuencias para la salud, porque en las Urgencias hay más casos de comas etílicos entre los jóvenes, también de accidentes, y lesiones oculares o dermatológicas por el uso de disfraces y complementos que no han pasado los filtros de calidad adecuados.
Calabazas, calaveras, telarañas y…consumo de alcohol, que supone uno de los motivos principales por el que jóvenes cada vez a edades más tempranas acuden a Urgencias en la noche de Halloween, tal y como afirma a EFE Salud la vicepresidenta de Enfermería de la Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES), Carmen Casal.
Atracones de alcohol
«Nosotros decimos que en Halloween son unas guardias de miedo porque realmente hay un aumento de atenciones de comas etílicos en personas muy jovencitas. Estamos hablando de 13,14,15 años, con comas etílicos impresionantes y con el peligro que conlleva», advierte la enfermera.
Porque el atracón etílico, además, entraña otros riesgos como el atropello, la hipotermia, al quedarse tirada la persona afectada en el suelo a bajas temperaturas, y la broncoaspiración, que ocurre cuando la persona ha perdido la consciencia por el consumo y vomita. En muchos de esos casos, el primer tubo que encuentra el estómago para expulsar el contenido gástrico es el de la orofaringe, con lo que llega a los pulmones y produce ahogamiento.
«Siempre es importante poner a los pacientes que están inconscientes de lado, una especie de posición lateral de seguridad, de forma que si hay vómito, lo pueda expulsar y no se lo trague.
Y ya no es solo la cantidad de alcohol que beben sino, sobre todo, la rapidez con la que lo hacen, que «les da subidón» y los menores que no saben cuál es su límite «caen totalmente inconscientes».
«Esa noche es brutal», insiste la enfermera, quien asegura que en Urgencias hay más casos de intoxicaciones etílicas en Halloween que en Nochevieja, porque es una fiesta que se vive en el calle y no se comparte tiempo en familia como en esa fecha navideña.
Al alcohol se une a que hay muchos disfraces de color negro, con lo que hay más riesgos de sufrir atropellos y no solo eso, a causa del consumo del alcohol y otras sustancias hay más peleas.
Cuida tus ojos
Otro de los riesgos de la noche de Halloween es escoger disfraces y complementos, como las lentillas de colores, que no hayan pasado los filtros de seguridad necesarios para que no causen reacciones alérgicas.
«Las lentillas sintéticas de colores que se compran en cualquier en bazar pueden provocar lesiones corneales importantes. Además se las pasan entre amigos con el riesgo de infección ocular que eso tiene», afirma Casal.
En estos casos, las consecuencias no se ven de forma inmediata sino que aparecen en los días posteriores, como lagrimeo, escozor o picor, entre otras señales de alerta.
«Siempre hay que comprarlas en un sitio de confianza, como una óptica. Ocurre como con las gafas para ver el eclipse, te cuestan un poco más pero sabes que no te vas a dejar la córnea si te las pones», aconseja la enfermera de SEMES.
Pinturas, pelucas…
Y hay que tener también especial cuidado con las pinturas faciales, maquillajes y otros cosméticos por su composición y por si se han utilizado hace tiempo, ya que caducan y pueden ocasionar reacciones alérgicas en la piel.
Otro de los peligros es el uso de las pelucas sintéticas inflamables, por el riesgo de quemaduras, según la enfermera de SEMES.
En los niños y niñas se deben revisar los materiales de las pinturas que usan y de los disfraces, pero también los complementos que llevan, que no sean punzantes para evitar el riesgo de heridas.
Así pues, en la noche de Halloween, mejor prevención y sentido común para no terminar en Urgencias.







