Berta Pinillos/EFESalud
La eficacia del fármaco lenacapavir para prevenir el vih es del cien por cien con dos pinchazos al año. Supone un herramienta frente al virus esperanzadora sobre todo después de que la iniciativa internacional Unitaid haya conseguido trabajar con fabricantes genéricos para que lo produzcan a un precio que ronda los 34 euros por persona al año para los países con menos recursos.
Unitaid es un organismo de ayuda global en salud que se creó en 2006, con el objetivo de eliminar los obstáculos de acceso a los mejores tratamientos preventivos y de diagnóstico para las enfermedades que más afectan a los países más pobres, señala a EFE Salud su responsable de estrategia, Carmen Pérez Casas.
«Analizamos primero cuáles son los problemas, monitoreamos la investigación que se está desarrollando y las innovaciones que están surgiendo, e intentamos remediar estos problemas para que los países con menos recursos puedan hacer realmente uso de esta innovación, igual que se hace en los países desarrollados», afirma Pérez Casas.
El fármaco
Una de esas batallas, precisamente, es que el lenacapavir llegue a quienes más riesgo tienen de contraer el vih.
Este fármaco es una alternativa a los comprimidos orales diarios y otras opciones de corta duración para prevenir el vih, ya que en su versión inyectable se puede administrar cada seis meses al ser de acción prolongada.
«Son dos inyecciones de lenacapavir al año subcutáneas y previenen al cien por cien el contagio del virus del vih», asegura la experta de Unitaid.
¿Y por qué es tan importante reemplazar un comprimido diario? porque la gente en los países más pobres en muchas ocasiones no puede tomar una pastilla al día por motivos logísticos o de estigma.
«Por ejemplo, las chicas adolescentes, que son uno de los grupos que más incidencia de vih tienen a día de hoy en algunos lugares, hasta el 15 %, no consiguen en su vida integrar la toma diaria de un comprimido, porque les van a considerar de una manera negativa desde su familia incluso en el centro de salud», argumenta Pérez Casas.
Lo mismo ocurre, por ejemplo, con las trabajadoras del sexo o con otras poblaciones para las que el hecho de tener que depender del suministro diario de un medicamento «es un gran problema».
De 28.000 dólares a 40
El lenacapavir (del laboratorio Gilead) cuesta 28.000 dólares (unos 24.200 euros) por persona al año, sin embargo, Unitaid ha conseguido, cuenta Pérez Casas, trabajar, en un espacio muy breve de tiempo, con los fabricantes de genéricos para conseguir producirlo a 40 dólares por persona.
«Entonces, los países y los donantes a escala mundial de estos países sí pueden empezar a programar la integración de este medicamento reemplazando el comprimido para aquellas personas a las que el otro producto no resulta útil», señala Pérez Casas.
En definitiva, «el precio, como siempre, es la clave».
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó el pasado año, por primera vez, el uso de lenacapavir como una herramienta para prevenir el vih, algo que «es muy importantes», según la experta de Unitaid.
Porque todo consiste «en ahorrar cuanto más tiempo y recursos posibles para que la innovación llegue cuanto antes».
«Y hoy más que nunca con la crisis sobre todo de ayuda al desarrollo , que empezó drásticamente en enero de 2025, necesitamos este tipo de productos que son tan eficaces para eliminar problemas tan importantes (…) Hay una esperanza de que podamos todavía bajar la curva de infecciones», incide Pérez Casas.
Que no se quede en un titular
De hecho, en cuestión de cifras, sería necesario que la profilaxis llegara a 20 millones de personas en el mundo, con lo que queda «un largo trecho por recorrer» porque ahora el objetivo para 2028 es que llegue a dos millones.
«Se necesita más financiación, hace falta acelerar y llegar a mucha más gente para que tenga un buen impacto», abunda la experta.
La revista Science consieró como gran avance científico de 2024 el hallazgo del lenacapavir como profilaxis inyectado cada seis meses, una noticia que, para Pérez Casas, se puede quedar solo «en un titular» si no se consigue llegar a la población de riesgo.
«Y precisamente el trabajo de United y con los socios y también el apoyo de España, que es un donante de nuestra organización y forma parte del Consejo Ejecutivo, queremos eliminar las barreras para que no se quede como un titular de revista, que llegue a las personas que lo necesitan», incide.
¿Dónde?
Los primeros países en los que esta iniciativa internacional se está centrando para llevar el medicamento son principalmente los del continente africano.
Ha habido una serie de países, Esuatini ha sido el primero, seguido de Zambia a finales de diciembre, que empezaron ya a recibir las primeras dosis del medicamento por parte de Gilead.
«Pero hay muchos otros países queriendo hacerlo. De momento hay otros africanos que se están uniendo. Hemos conseguido también llevarlo a Sudáfrica, pero a nivel de estudio solamente, de momento no hay suficientes volúmenes todavía para empezar a llevarlos a escala», explica.
Así, la esperanza es que lleguen los genéricos para poder ampliar el número de personas que puedan acceder a ellos, también en Asia y Latinoamérica.
«Realmente es un poco para sembrar y empezar a trabajar, y que luego se pueda llevar a escala más rápido, pero son cantidades muy pequeñas. Estamos hablando de países como Tailandia o Filipinas, como Honduras o Ecuador, que van a recibir algunas dosis. Esperamos que con los meses y con la llegada de los medicamentos genéricos, podamos llegar a mucha más gente», insiste.
España, un ejemplo
Todo ello en un panorama de lucha contra el vih/sida, como ya ha comentado Pérez Casas, de recortes en cooperación internacional, sobre todo por parte de Estados Unidos, que han provocado un aumento de los contagios.
Pérez Casas tiene palabras de elogio para España porque el país «intenta llevar a cabo una estrategia de salud global coherente» y es «uno de los pocos que no ha disminuido la ayuda al desarrollo».
También celebra que sea el primer país europeo en financiar en su territorio la profilaxis inyectable. Se trata de otro medicamento distinto al lenacapavir, es el cabotegravir, de acción prolongada, que se inyecta cada dos meses para prevenir el vih.
«Demuestra de nuevo la capacidad innovadora de España, no solo en materia de investigación, sino también de ejecución de los programas sanitarios», opina la responsable de Estrategia de Unitaid.







