Mar Ampuero Crespo/EFESalud

El deseo de tener hijos/as está presente en muchas parejas, pero no siempre es posible hacerlo realidad de forma natural. Los tratamientos de reproducción asistida surgen entonces como opción a pesar de que, en determinados casos, suponen presión emocional por la espera y la incertidumbre del proceso, lo que puede llegar a ser difícil de gestionar dentro de la relación. 

Las clínicas Ginemed han difundido una nota de prensa en la que, a través de una experta, María José Martínez-Cañavate, cuentan cómo afrontar estas situaciones, en las que, remarca, son fundamentales el apoyo mutuo, compartir los sentimientos y pedir ayuda psicológica si fuera necesario. 

Muchas parejas sufren estrés y ansiedad por los plazos de las pruebas, por miedo a que el tratamiento no funcione, por obtener los resultados lo más pronto posible o por la dificultad de compaginar la vida personal y laboral con las citas médicas. 

Martínez-Cañavate señala que a esto se suma la falta de información clara y compartida. “Cuando uno de los miembros de la pareja interpreta el proceso de forma distinta al otro, pueden aparecer miedos innecesarios, malentendidos y expectativas poco realistas», explica. 

Apoyo mutuo para afrontar el proceso 

La ginecóloga Martínez-Cañavate recomienda:

  • Mantener una vida cotidiana normalizada, en la medida de lo posible.
  • Practicar la escucha activa.
  • Expresar emociones y compartir y validar sentimientos, como los de culpa y frustración, para fortalecer la comunicación.
  • Reservar momentos más allá del tratamiento: “Es importante reservar momentos para hablar del tratamiento, pero también otros para desconectar de él y mantener pequeñas rutinas de bienestar conjunto”, señala la ginecóloga. 
  • Evitar la autoexigencia excesiva.
  • Tener paciencia y resiliencia mientras se esperan resultados. Respetar los tiempos médicos sin trasladar tensión a la relación y adaptarse y apoyarse durante la espera incluso cuando los resultados no son inmediatos.

“La empatía y la comprensión mutua son esenciales para recordar que cada persona vive el tratamiento de forma distinta. Entenderlo refuerza el vínculo y permite que la pareja se sienta unida frente a las dificultades”, concluye la experta de Ginemed.

Ayuda psicológica durante el proceso de reproducción asistida

Una herramienta eficaz de prevención y de acompañamiento durante este proceso es la ayuda psicológica. 

“Es especialmente recomendable cuando la comunicación se vuelve conflictiva, aparecen síntomas persistentes de ansiedad o tristeza, o cuando uno de los miembros se siente solo en el proceso”, señala la experta.

Por otro lado, los especialistas aconsejan acordar entre la pareja con quién compartir el proceso, de manera que se proteja la intimidad y se eviten presiones externas.

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