La obesidad es una enfermedad crónica que afecta a millones de personas en todo el mundo, condicionando gravemente tanto la salud física como la emocional. Su tendencia creciente, especialmente en los continentes de América y Europa, la ha consolidado como uno de los mayores desafíos de salud pública a nivel global. Al tratarse de una patología que reduce la esperanza de vida y actúa como detonante de múltiples complicaciones sistémicas, requiere urgentemente de un abordaje integral, un lenguaje no estigmatizante y el apoyo continuo de profesionales especializados.
Cifras alarmantes: Un panorama global crítico
Según los datos más recientes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de diciembre de 2025, el panorama es preocupante. En 2022, aproximadamente 2,500 millones de adultos presentaban sobrepeso (IMC = 25), de los cuales más de 890 millones alcanzaban el grado de (Obesidad) (IMC = 30).
Estas estadísticas revelan que:
- El 43 % de los adultos a nivel mundial tiene sobrepeso.
- El 16 % padece (Obesidad), una prevalencia que se ha duplicado en adultos desde la década de 1990 y se ha cuadruplicado en niños y adolescentes.
- En España, la enfermedad afecta al 23,8 % de la población mayor de 18 años, lo que equivale a 1 de cada 4 personas.
En el continente americano, las cifras son aún más severas. Según la OPS, la región presenta la prevalencia más alta del mundo: el 67,5 % de los adultos y el 37,6 % de los menores viven con esta condición.
El impacto específico de la (Obesidad) en la mujer
Aunque es un problema global, la obesidad afecta de manera diferenciada a la mujer, condicionando su salud desde la adolescencia hasta la edad avanzada. Expertos reunidos por HM Hospitales y Novo Nordisk en la jornada “Obesidad y Mujer: nuevas miradas”, destacan que el exceso de peso tiene implicaciones específicas de género, incluyendo riesgos de infertilidad y complicaciones obstétricas.
“Se trata de una enfermedad con implicaciones importantes para las enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, o ciertos cánceres”, señalan los especialistas.
Consecuencias según la etapa vital
El impacto del exceso de peso varía según el momento biológico de la mujer:
- Infancia y adolescencia: Adelanto puberal y riesgo de síndrome de ovario poliquístico.
- Edad fértil: Infertilidad, diabetes gestacional, preeclampsia y mayor tasa de cesáreas.
- Menopausia: Intensificación del síndrome climatérico, disfunción del suelo pélvico y elevación del riesgo de cáncer de útero y mama.
Un abordaje integral y multidisciplinar
El Dr. Manuel Marcos, coordinador de Urgencias Ginecológicas en HM Hospitales, subraya que la obesidad no debe tratarse solo como un número en la báscula. Debido a que la mujer suele acudir periódicamente al ginecólogo, esta consulta se vuelve un punto estratégico para la detección precoz.
Para combatir esta patología, es necesario un equipo que integre:
- Endocrinología y Nutrición.
- Ginecología y Medicina Interna.
- Psicología (para mitigar el impacto de la presión estética).
- Preparación física adaptada.
Combatir la desinformación y alejarse de los estigmas es vital. Si bien existen opciones terapéuticas eficaces y cirugía bariátrica para casos específicos, los expertos recuerdan que ningún enfoque funciona a largo plazo sin cambios sólidos en el estilo de vida. La lucha contra la obesidad es, en última instancia, una carrera por la salud integral y la calidad de vida.







