Dos muestras de la influencia que el padre puede ejercer en la psicología de sus hijos o hijas: refuerza la capacidad de aprendizaje y mejora la autoestima. No es poco. En ambos casos sale ganando el presente del vástago, pero también su futuro.
Con motivo del día del padre, este 19 de marzo, te contamos algunos de los efectos que la figura paterna genera en la salud mental de los hijos, según la recopilación de diversas informaciones procedentes del archivo de texto de la Agencia EFE.
Ello sobre la base de que la figura del padre ha experimentado una profunda transformación en las últimas décadas, pasando de un rol más orientado a la provisión económica a un papel más activo en la educación, el cuidado y el acompañamiento emocional.
Así, con motivo de un estudio de la Universidad Autónoma de Barcelona sobre la evolución de la paternidad en España, citado por EFE en julio de 2017, el investigador Tomás Cano, uno de los artífices del informe, sostenía que la implicación de los hombres en el cuidado de los hijos «está cambiando profundamente en España”.
“De una paternidad tradicional homogénea”, decía, se ha ido pasando a “una paternidad más compleja y multidimensional».
1- Participar en la educación
Cuando los padres intervienen en la educación, los niños presentan mejor rendimiento escolar, mayor capacidad de integración social y una comprensión más clara de límites y normas. Además, la interacción afectuosa fortalece la capacidad de aprendizaje.
El impacto de esta implicación se nota en la autoestima del menor, y derivado de ello, en una mayor seguridad en sí mismo y en una mayor facilidad para participar en actividades comunitarias, explicaba a EFE, en junio de 2018, la especialista Claudia Sotelo Arias.
2- Compartir tiempo
El tiempo que los padres pasan con sus hijos resulta determinante. La investigación internacional «A Matter of Time: Father Involvement and Child Cognitive Outcomes», en la que participó la Universidad Pompeu Fabra y de la que EFE se hizo eco en marzo de 2018, indicaba que cuanto más tiempo comparten padre e hijos, especialmente cuando la madre no está presente y la responsabilidad recae exclusivamente en él, mejor es el desarrollo cognitivo de los niños.
El efecto positivo depende del tiempo dedicado y se intensifica cuando el padre participa en actividades estimulantes, como la lectura conjunta.
Estos hallazgos refuerzan la idea de que la calidad y la cantidad de la implicación paterna influyen de manera directa en las capacidades intelectuales y en la evolución académica de los menores.
3- Comunicación basada en el respeto
El respeto y la comunicación equilibrada influyen en la calidad de las relaciones futuras de padres e hijos/as.
La figura del padre, cuando se ejerce desde la implicación activa, el afecto y la corresponsabilidad, constituye un pilar esencial en la construcción de la identidad, la estabilidad emocional y las capacidades cognitivas de los hijos e hijas.
Cuidado con la ausencia y la «hiperpaternidad»
La falta de la figura del padre puede generar lagunas en el hijo/a, en especial una sensación de orfandad. La carencia de cercanía y diálogo puede llevar al hijo buscar referentes externos poco idóneos.
Por el contrario, padres excesivamente controladores o autoexigentes pueden propiciar adultos inseguros, advertía la experta Mariana Gutiérrez Lara, de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México en una información de EFE de agosto de 2018.







