La Iglesia católica en México llamó a rechazar toda forma de violencia y a defender la dignidad humana, al recordar el sentido de la Navidad como una celebración de la vida, en un contexto marcado por la normalización de la muerte y la polarización social.
En su penúltima edición de 2025 del semanario Desde la Fe, la institución señaló que los conflictos armados, la pobreza y la soledad obligan a replantear el significado del pesebre y la convivencia humana. “Cuando la violencia normaliza la muerte (…) el pesebre nos devuelve una pregunta incómoda: ¿a quién le estamos negando el lugar?”, se lee en el texto.
El Episcopado subrayó que una premisa fundamental para la Iglesia es que “la dignidad humana no se negocia”, al tratarse de un valor otorgado por Dios y que pertenece a toda persona, sin importar su condición o circunstancia.
Asimismo, destacó que el nacimiento de Jesús recuerda que ninguna vida es prescindible, por lo que llamó a no descartar al no nacido, al enfermo, al anciano, al migrante, al pobre, a las personas con discapacidad o a quienes viven con adicciones.
La Iglesia exhortó a sus fieles a que esta Navidad no sea solo un símbolo decorativo, sino una oportunidad para “reconocer la dignidad de cada persona, defender toda vida y hacerle lugar al otro”.







