La Irán planteó una propuesta para poner fin al conflicto con Estados Unidos e Israel, que incluye garantías de no agresión futura, el cese de los bombardeos israelíes contra Hezbolá en Líbano y el levantamiento total de sanciones, de acuerdo con altos funcionarios iraníes citados por The New York Times.

A cambio, Teherán plantea retirar el bloqueo “de facto” del estrecho de Ormuz, ruta estratégica para el comercio energético global, e imponer una tarifa cercana a dos millones de dólares por embarcación. Los ingresos serían compartidos con Omán, país ubicado frente al paso marítimo.

El plan contempla que los recursos obtenidos se destinen a la reconstrucción de infraestructura afectada por ataques de Washington y Tel Aviv, en lugar de exigir compensaciones directas.

Consultado al respecto, el presidente estadounidense Donald Trump calificó la iniciativa como “un paso muy significativo”, aunque subrayó que “no es suficiente”.

Sin tregua inmediata

Previamente, Estados Unidos había enviado a Irán un plan de paz de 15 puntos centrado en los programas nuclear y de misiles balísticos, sin lograr avances sustanciales. En respuesta, Teherán presentó un documento de 10 apartados que descarta un alto el fuego inmediato, pero insiste en un cierre definitivo del conflicto bajo sus condiciones.

Tras la escalada militar, Irán endureció el control del estrecho de Ormuz -que conecta el golfo Pérsico con el de Omán-, advirtiendo que no permitiría la salida de petróleo por vía marítima, lo que provocó un repunte en los precios internacionales de combustibles.

El domingo, Donald Trump lanzó un nuevo ultimátum fijando como límite hoy martes a las 20:00 horas (tiempo del Este) para alcanzar un acuerdo sobre la reapertura del paso marítimo. En su mensaje, el mandatario utilizó un tono agresivo y amenazó con consecuencias severas si no se cumple la exigencia.

Desde Teherán, autoridades reiteraron que el estrecho “no volverá a ser lo que era” para Washington y Tel Aviv, al tiempo que afirmaron trabajar en un “nuevo orden” en el golfo Pérsico. Asimismo, insistieron en que no renunciarán a su programa nuclear, al que califican como pacífico.

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