La Arquidiócesis de Xalapa afirmó que la fe en Cristo tiene como propósito transformar la vida del creyente y no adaptarla a esquemas de conformismo o pasividad.
En un comunicado, la institución religiosa subrayó que la relación con Dios implica un cambio profundo en la conducta personal y social, orientado al compromiso con la realidad que se vive.
Al referirse al pasaje evangélico de Emaús (Lucas 24, 13-35), destacó que este episodio muestra el encuentro del Cristo resucitado con sus discípulos como una experiencia que interpela a todo creyente a ser escuchado y, al mismo tiempo, a convertirse en un agente activo dentro de su entorno.
El documento expone que, aun en contextos marcados por la frustración o la incertidumbre, la presencia de Cristo permite reflexionar sobre problemáticas como la desigualdad, la pobreza, la corrupción, la violencia y la migración, fenómenos que afectan tanto a México como a Veracruz.
Asimismo, se enfatiza que este mensaje religioso no es pasivo, sino una invitación a que los ciudadanos participen en la transformación social, evitando la indiferencia frente a los desafíos colectivos.
Finalmente, la Arquidiócesis puntualizó que Dios respeta la libertad humana, pero no permanece ajeno al mal ni abandona a la persona a su deterioro moral. En ese sentido, hizo un llamado a la conciencia para resistir dinámicas de odio y desinformación que, advirtió, pueden influir incluso en quienes profesan una fe arraigada.






