Algunos integrantes del círculo cercano del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comienzan a perfilar al actual secretario de Estado, Marco Rubio, como un contendiente viable para la elección presidencial de 2028, de acuerdo con un reporte de Politico.
El viraje en la percepción interna se atribuye a su desempeño en crisis internacionales, su proximidad con el mandatario y su capacidad para evitar costos políticos a la Casa Blanca. No obstante, el vicepresidente James D. Vance se mantiene como puntero tanto en encuestas como en preferencias dentro del Partido Republicano.
El medio describe este escenario como un reposicionamiento para Rubio, quien tras la contienda de 2016 era considerado por sectores conservadores como excesivamente alineado con el “establishment” y con posturas exteriores agresivas. En contraste, su lealtad al proyecto trumpista y su papel en decisiones estratégicas han fortalecido su imagen en el entorno presidencial.
Un asesor cercano al mandatario, Alex Bruesewitz, resumió ese tránsito al señalar que Rubio optó por integrarse al movimiento MAGA y consolidarse como uno de sus defensores, en lugar de distanciarse políticamente como lo hicieron otros perfiles republicanos tras aquella elección.
Desde la Casa Blanca, un alto funcionario lo describió como un perfil “leal, sumamente inteligente, elocuente y experimentado”, destacando su capacidad operativa dentro del gobierno.
Pese a este avance, el paso de un cargo en el gabinete a una candidatura presidencial sigue siendo complejo. Encuestas recientes reflejan crecimiento para Rubio, quien pasó de niveles marginales a un 35 %, mientras que Vance, aunque con retroceso, conserva ventaja con cifras superiores al 50 %. Otros sondeos mantienen esa tendencia con diferencias aún amplias.
El informe también atribuye parte del ascenso de Rubio a su doble función como secretario de Estado y jefe del Consejo de Seguridad Nacional, lo que le ha permitido acceso constante al presidente y presencia directa en decisiones clave. Exfuncionarios consideran que este contacto ha sido determinante para su posicionamiento.
En política exterior, su participación en acciones contra el narcotráfico, su postura frente a Venezuela y Cuba, así como su línea en materia migratoria, han reforzado su visibilidad dentro de la agenda gubernamental.
Sin embargo, persisten dudas sobre su viabilidad electoral. Voces cercanas al entorno trumpista advierten que, aunque Rubio puede atraer votantes, su perfil podría percibirse como demasiado tradicional en un contexto dominado por el discurso populista.
Aun con el crecimiento del secretario de Estado, Vance continúa como figura dominante en la contienda interna. Además, la eventual candidatura de Rubio dependerá de su propia decisión de competir.
Se prevé que Trump, actor central en el proceso republicano, posponga cualquier definición hasta después de las elecciones intermedias de noviembre, en un escenario que aún se encuentra en fase temprana.







