• El deterioro del Panteón 5 de Febrero exhibe el abandono del Ayuntamiento encabezado por Daniela Griego. El cementerio civil más antiguo del país enfrenta daños, descuido y falta de mantenimiento pese a un presupuesto municipal superior a los 2 mil 300 millones de pesos.

Xalapa, Ver.- Mientras el Ayuntamiento de Xalapa difunde convocatorias culturales por 560 mil pesos y presume acciones para fortalecer la identidad histórica de la capital veracruzana, uno de los monumentos más importantes de la ciudad se cae a pedazos ante la indiferencia oficial.

El Panteón 5 de Febrero, considerado el cementerio civil más antiguo de México y uno de los espacios históricos más emblemáticos de Veracruz, muestra un panorama de abandono que contradice el discurso gubernamental sobre la protección del patrimonio cultural.

Durante un recorrido realizado por Palabras Claras se constató el deterioro de tumbas, mausoleos, muros, pasillos y áreas comunes. Lo que debería ser un espacio de memoria histórica permanece atrapado entre la falta de mantenimiento, la maleza, cuerdas guía deterioradas, el desgaste acumulado y la ausencia de una política efectiva de conservación.

Las fotografías y videos obtenidos para este reportaje revelan una realidad que el discurso institucional no puede ocultar: el patrimonio histórico de Xalapa no figura entre las prioridades del gobierno municipal.

Daniela Griego y las promesas incumplidas sobre el patrimonio cultural

Desde el inicio de su administración, la alcaldesa morenista Daniela Griego ha insistido en la importancia de preservar la identidad cultural de la capital veracruzana. Sin embargo, el estado actual del Panteón 5 de Febrero exhibe una brecha cada vez más amplia entre las declaraciones oficiales y los resultados observables.

La pregunta es: ¿cómo puede una administración que dispone de más de 2 mil 300 millones de pesos anuales permitir el deterioro progresivo de uno de los sitios históricos más importantes del país?

El gobierno municipal prefiere anunciar apoyos, festivales, convocatorias y programas culturales, mientras el cementerio que resguarda cerca de dos siglos de historia permanece fuera de la agenda pública.

La contradicción es evidente. Se habla de cultura, pero se abandona el patrimonio. Se presume identidad, pero se descuida la memoria. Se organizan eventos, pero se ignoran los espacios que dieron origen a la historia de la ciudad.

El cementerio más antiguo de México sobrevive al abandono oficial

La historia del Panteón 5 de Febrero comenzó en 1831, apenas un año después de que Xalapa fuera elevada oficialmente al rango de ciudad.

Su construcción fue ordenada durante el gobierno de Sebastián Camacho y ejecutada cuando Juan Francisco Roa Bárcenas ocupaba la alcaldía de la capital veracruzana.

En esta tumba descansaron los restos del Obispo de Veracruz y hoy Santo Rafael Guízar y Valencia. Son las madres religiosas quienes limpian y conservan ese espacio.

Originalmente denominado Cementerio Municipal, fue concebido como un espacio civil cuando aún la mayoría de los entierros se realizaban bajo control eclesiástico. Con el crecimiento urbano terminó integrado al corazón de la ciudad.

Hoy, casi dos siglos después, el histórico camposanto permanece rodeado por las calles 5 de Febrero, Prolongación Landero y Coss, Poeta Jesús Díaz y la avenida 20 de Noviembre.

Lo que debería representar un motivo de orgullo para Xalapa se ha convertido en un ejemplo visible de abandono institucional.

Mausoleos históricos se deterioran mientras el Ayuntamiento mira hacia otro lado

Entre sus más de seis mil sepulcros se encuentran expresiones arquitectónicas de gran valor histórico y artístico.

Mausoleos de influencia neogótica, neoclásica, barroca, art nouveau y art déco forman parte de un conjunto funerario único en México.

En este lugar descansan personajes fundamentales para la historia de Veracruz y del país:

  • General Juan de la Luz Enríquez.
  • Concepción Quirós.
  • Eduardo R. Coronel.
  • Manuel Maples Arce.
  • Enrique C. Rébsamen.
  • Antonio María de Rivera.
  • Antonio Pérez Rivera.
  • Los Mártires del 28 de Agosto.
  • Integrantes de las familias Sayago, Huesca, Cerdán y Díaz Mirón. (Mariana, Antonio y Bernardo).

También estuvieron sepultados Rafael Guízar y Valencia, cuyos restos fueron trasladados posteriormente a la Catedral de Xalapa, así como el empresario Justo Fernández, cuyos restos fueron exhumados por sus familiares.

Mausoleo de la familia Fernández. Ahí estuvieron los restos del empresario Justo Fernández.


La importancia histórica de quienes reposan en este sitio contrasta con las condiciones que actualmente presenta el lugar.

Xalapa presume ser la Atenas Veracruzana, pero abandona su memoria

Durante décadas, Xalapa construyó una reputación asociada a la educación, las artes y la cultura. El apelativo de “Atenas Veracruzana” surgió precisamente por la concentración de instituciones académicas, intelectuales y expresiones culturales que dieron identidad a la ciudad.

Sin embargo, la realidad del Panteón 5 de Febrero muestra otra cara.

La memoria histórica de Xalapa permanece relegada. El gobierno municipal concentra sus esfuerzos en actividades temporales y anuncios públicos que difícilmente sustituyen la obligación de conservar el patrimonio tangible de la ciudad. Los festivales, ‘loquios’ y cierres viales han sido sólo distractores de esta administración local.

El deterioro del cementerio más antiguo de México no es únicamente un problema de mantenimiento urbano. Representa también una señal de las prioridades de una administración que habla de cultura mientras deja que uno de los principales símbolos históricos de la capital veracruzana continúe deteriorándose.

Así luce la tumba del gobernador (liberal) de Veracruz Juan de la Luz Enríquez, figura clave para establecer definitivamente a Xalapa como la capital del estado.

A casi 200 años de su fundación, el Panteón 5 de Febrero sigue resistiendo el paso del tiempo. Lo que no parece resistir es el abandono de las autoridades encargadas de preservarlo, mucho menos de la señora Daniela Griego.

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