• La remoción de Francisco Pimienta Luna en Martínez de la Torre devela una red de omisiones en Cofepris, opacidad gubernamental y uso de bienes privados en los Servicios de Salud de Veracruz.

La destitución de Francisco Pimienta Luna de la jefatura de la Jurisdicción Sanitaria número IV, con sede en Martínez de la Torre, lejos de representar el ordenamiento administrativo prometido por la nueva administración estatal, ha puesto al descubierto la continuidad de vicios, redes de complicidad y omisiones regulatorias que el gobierno de Rocío Nahle García no ha logrado desarticular en los Servicios de Salud de Veracruz (Sesver).

La remoción del funcionario ocurre en medio de la acumulación de expedientes, datos del registro vehicular y testimonios de los propios trabajadores que evidencian cómo las estructuras de inspección sanitaria operaron durante años al servicio de intereses particulares, bajo un esquema de simulación que mantiene en vilo la salud pública de la región centro-norte del estado.

El rastro de la impunidad: siete años sin verificación de Cofepris bajo el cobijo oficial

El expediente más sólido sobre el desempeño de la Jurisdicción Sanitaria IV detalla una relación de beneficio inmobiliario entre el exjefe jurisdiccional y el sector regulado. Registros de localización satelital y testimonios internos confirman que Pimienta Luna habitó, durante siete años y medio, una residencia propiedad de Carlos Trujillo, empresario y dueño del rastro “El Cortijo”.

Durante ese mismo periodo, el establecimiento comercial operó al margen de las inspecciones de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) y de las Normas Oficiales Mexicanas de higiene y manejo de productos cárnicos. Los informes técnicos delegados a las áreas de regulación sanitaria de la demarcación omitieron sistemáticamente la emisión de actas de verificación, permitiendo que el centro de faenado distribuyera productos de consumo humano sin los estándares mínimos de inocuidad exigidos por la legislación federal.

Los nexos de Sesver con alcaldes y vehículos oficiales de procedencia privada

Las irregularidades administrativas en la demarcación de Martínez de la Torre se extienden al parque vehicular utilizado para las funciones de supervisión institucional. Auditorías operativas detectaron que la jefatura jurisdiccional utilizaba de manera cotidiana un automóvil marca Nissan Tsuru, con placas de circulación YKT-5150 del estado de Veracruz, el cual mantiene su estatus registral a nombre del empresario Wenceslao Santiago, actual presidente municipal de Tecolutla.

La utilización de esta unidad privada coincide con las indagatorias sobre el destino de fondos públicos municipales. De acuerdo con las actas de cabildo de administraciones previas en los ayuntamientos de Misantla y Tecolutla, se operaron transferencias de recursos económicos etiquetados originalmente para la mejora y rehabilitación de la infraestructura física de la Jurisdicción Sanitaria IV. Dichos montos fueron gestionados a través de la mediación de contratistas locales, sin que consten en las bitácoras patrimoniales de Sesver las obras de mantenimiento correspondientes.

La inacción de la Contraloría General del Estado ante el colapso de las jurisdicciones

La problemática detectada en Martínez de la Torre expone la falta de control por parte de la Secretaría de Salud y la Contraloría General del Estado sobre las once jurisdicciones sanitarias de la entidad. Pese a las recurrentes denuncias públicas emitidas por personal médico y sectores productivos respecto al cobro discrecional de derechos para verificaciones, los mecanismos de fiscalización interna han mostrado nulos avances en la sanción de los responsables.

La crisis estructural del sistema de salud en Veracruz no se limita al relevo de nombres en los mandos medios.

La permanencia de padrones de proveedores duplicados, el desabasto crónico en las redes de distribución de medicamentos y laboratorios regionales con equipo obsoleto confirman que las redes de complicidad creadas en pasadas administraciones continúan operando con normalidad, desafiando la efectividad institucional del actual gabinete estatal, ese que dice amar y poner de moda a Veracruz.

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