Durante el rezo del Ángelus de este domingo 28 de junio, el Papa León XIV planteó tres actitudes fundamentales para el desarrollo del amor en las relaciones humanas: el desprendimiento, la pérdida y la hospitalidad. Ante aproximadamente 20 mil personas congregadas en la plaza de San Pedro, el Pontífice contrastó estas dinámicas con la tendencia actual orientada a la acumulación de bienes materiales y afectivos.
A partir del texto evangélico de la liturgia del día, el Obispo de Roma detalló los tres ejes de su alocución:
- Desprendimiento: Explicó que la libertad de ataduras es indispensable para el desarrollo personal y relacional. Ejemplificó esto con la emancipación de los hijos, señalando la necesidad de permitirles autonomía para su realización.
- Pérdida: Definió esta actitud como la disposición a ceder tiempo, comodidad o el propio interés en favor de los demás. Según el Papa, la retención egoísta de la vida conduce a la esterilidad relacional, mientras que la entrega genera dinámicas nuevas.
- Hospitalidad: La describió como la expresión del amor a través de acciones concretas y cotidianas. Recordó que la práctica de recibir al prójimo constituye el núcleo de la vinculación fraterna.
Al finalizar la oración mariana, el Papa León XIV manifestó públicamente su solidaridad con la población del país recientemente afectado por dos movimientos telúricos, los cuales registran un saldo provisional superior a las 1,400 víctimas mortales.







