En Veracruz se está escribiendo la mejor historia de la 4T. Y podría afirmarse que en su segundo año de gestión, la primera gobernadora veracruzana está cumpliendo sus más caros sueños como mujer. Para complementarlo y disfrutarlo, la ingeniera Rocío Nahle García ha podido constatar el mejoramiento de su índice de aceptación y credibilidad, aunque los vagos indicadores de la gente digan otra cosa. ¡Lo acaban de reconocer prestigiosas empresas encuestadoras! ¡También las empresas calificadoras!
“Haiga sido como haiga sido”, la señora lleva las riendas del gobierno estatal como si fuese una poderosa emperadora con acceso al Olimpo, cuya palabra y autoridad resultan intocables para los simples mortales. Los opositores, los críticos y los medios de comunicación de Veracruz, están convertidos en simples mosquitos que apenas molestan y que, tras un simple aspaviento o mirada dura, callan y se alejan de los escenarios catastróficos. Acertadamente, prefieren reflexionar, y en poco tiempo, suavizar su criterio y su mensaje periodístico, para terminar conduciéndose como si no pasara nada.
Y como toda emperadora empoderada, la dama necesita tener el mejor palacio, con imagen sobria y elegante y pisos de primera, y si se puede, con mármol, pero no del humilde municipio de Las Minas, sino con un laminado de primera. Es que no podría ser menos que la residente de Palacio Nacional, si recordamos que ningún honrado mandatario obradorista lo permitiría para sí.
De ninguna manera, desde luego, debe recalcarse. Y además, el entorno circundante debe embellecerse y uniformarse en el tono de las fachadas, como lo dictan los cánones del buen gusto y la colorimetría olímpica con acento estético del centro histórico zacatecano. En Xalapa, la capital del estado, sólo así podrían lucir las fiestas de los jueves en la tarde noche, que además, con el inédito criterio humanista de la 4T, constituye uno de los saludables y benéficos circos que el pueblo sabio agradece a gritos. Hay presupuesto holgado, como en el SALSAFEST.
Y esta clase de logros tangibles e intangibles que llenan el espíritu, requería de un amplio y meticuloso manejo de medios y redes sociales que puede permitirse con su sorprendente faceta de gobernante e “influencer”, por supuesto, ya contando la mandataria jarocha, con la imagen de Gobernadora totalmente Palacio, que alguna madrugada de 2018 visualizó como el escenario predilecto para la grandeza que le venía.
Para detonar esta exitosa campaña de gobierno nahlista, todos los colaboradores y hasta algunos timoratos sindicalizados, debieron y deben reproducir o replicar religiosamente en sus redes sociales (con toda la fe), la dicha y beneplácito por poder trabajar junto a Rocío Nahle, hombro con hombro, viático con viático, y por la satisfacción general de contar en el mando estatal con la más preparada funcionaria discípula de López Obrador, doctorada en la Refinería de Dos Bocas.
Esta magna obra del ramo petrolero, sin falsas modestias, subió a la señora Rocío Nahle a lo más alto de los sectores empresariales de México y el mundo, pues pudo concretarla, desde el esbozo en la cena con AMLO, hasta la formulación de los proyectos ejecutivos para su construcción, manuales operativos y exitosa inauguración repetida, alcanzando altos estándares internacionales.
Ese brillo empresarial tanto en los costos y los beneficios que ella adquirió en Dos Bocas, es el que afortunadamente está aplicando en el territorio veracruzano, dirigiendo con esmero, ejemplar liderazgo y pulcramente, al equipo de élite que seleccionó para los cargos altos y medios hasta el nivel de subdirector en su gabinete. Ello le aseguró per secula seculorum, que si por alguna casualidad o mala suerte, aparece algún error, irresponsabilidad o acto de corrupción, esto sólo se deberá a un inesperado mal paso o grosera ambición del jefe de departamento involucrado. Todos los altos mandos son inmunes a la corrupción del prianismo.
Pero de darse, eso sería algo menor. Como puede observarse en la lupa, su gobierno está blindado y no permite la mediocridad. Ya lo juró en el Informe de Gobierno: “Veracruz está de moda” y no hay modo de que deje de estarlo en seis años.
Para asegurar los mejores resultados en Palacio, se cuida hasta el detalle, la correcta expedición de leyes en el Congreso donde no cabe la revocación de mandato, también la obligada transparencia en la administración de los recursos, el eficiente manejo centralizado de nóminas de personal y padrones de beneficiarios del bienestar, la honestidad, imparcialidad y el buen juicio en las licitaciones y contrataciones, la auditoria y supervisión con excelencia profesional en la construcción de las obras públicas, y en el tema de la seguridad pública, a los cuatro vientos Nahle puede presumir que se eligió al mejor titular de esa dependencia en el último siglo en Veracruz.
Por eso, estemos atentos para no complicarnos. Si en el estado, algún hospital no tiene condiciones médicas suficientes y oportunas, si los caminos están llenos de baches, si se llega a presentar algún caso de incendio de propiedad o comercio, de secuestro o desaparición de persona o asesinato, si el hongo de la caña amenaza la producción de azúcar, si el café se “enroya” hasta la muerte, si la economía veracruzana sigue bajando y creciendo el desempleo en los 212 municipios, o si ocurre alguna otra calamidad, y a usted le llega tal información, piense que ya está en el lugar correcto de la historia, que eso es rotunda mentira y que simplemente se trata de datos vagos y producto de mentes de oposición, sin mayor importancia y credibilidad.
Para poner fin a ese infundio, mejor piense como Trump y los estadounidenses con su bendito sueño americano. Aquí no hay ningún problema, porque en Veracruz se está cumpliendo el sueño jarocho. Rocío Nahle tiene experiencia probada y es la mejor garantía. Y si le gusta seguir durmiendo, disfrute el sueño.








