Ante el inminente vencimiento de los impuestos temporales decretados por la Casa Blanca y tras los reveses sufridos en los tribunales, el gobierno de Estados Unidos se alista para asestar un nuevo golpe al comercio internacional: la imposición de gravámenes a cerca de 60 naciones.
El anuncio fue adelantado por Jamieson Greer, titular de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), durante una entrevista concedida a la cadena CNBC.
La justificación estadounidense
De acuerdo con el funcionario estadounidense, la medida responde a los resultados de una serie de investigaciones sobre prácticas de comercio desleal que concluyen esta semana, enfocándose de manera particular en el combate al trabajo forzado.
“Estados Unidos cuenta con un marco legal que prohíbe el comercio de mercancías fabricadas con trabajo forzoso. La mayoría de los países carecen de una legislación similar y los pocos que la tienen no la aplican de forma efectiva”, aseveró Greer, anticipando resoluciones en el corto plazo.
Los nuevos gravámenes sustituirán al arancel general del 10 por ciento que la administración del presidente Donald Trump aplicó de forma temporal, luego de que la Suprema Corte estadounidense invalidara la primera batería de tarifas comerciales impuestas el año pasado por considerarlas anticonstitucionales.
Aunque el fallo judicial no tumbó las tarifas sectoriales —como las aplicadas al acero, aluminio, cobre y al ramo automotriz—, el Ejecutivo estadounidense recurrió a un mecanismo legal secundario que únicamente le permitía mantener el recargo impositivo por un periodo máximo de 150 días, plazo que expira formalmente este viernes.
Los países afectados
Para garantizar un esquema arancelario de carácter permanente, la USTR fundamentó sus investigaciones en el mismo precepto normativo utilizado para las tarifas sectoriales. Bajo este criterio, Washington pondrá bajo la lupa tanto a naciones sin normas laborales estrictas como a aquellas cuyas medidas regulatorias considera insuficientes.
| Criterio de la USTR | Países y regiones involucradas |
| Aplicación “insuficiente” de normas laborales | México, Canadá, Unión Europea, Ecuador, Indonesia y Pakistán. |
| Prohibiciones laborales parciales | Reino Unido. |
| Sin prohibición al trabajo forzado | Cerca de 45 países (a los que se propuso aplicar un arancel del 12.5%). |
México activa diplomacia económica por el T-MEC
En medio de este convulso panorama, arrancaron formalmente los trabajos técnicos correspondientes a la tercera ronda de revisión del T-MEC en la capital mexicana.
El Secretario de Economía, Marcelo Ebrard, encabezó la recepción de la comitiva estadounidense. La cita se dio con la ausencia notable del propio Jamieson Greer, cuya integración a la mesa de diálogo está prevista para las próximas horas.
A través de un comunicado, la Secretaría de Economía fijó la postura institucional del gobierno mexicano frente a las presiones de Washington:
“La prioridad para México es preservar la ventaja arancelaria sobre el resto de los competidores globales. Este margen ha sido la clave para consolidar al país como el principal socio exportador de Estados Unidos, generando beneficios directos para las empresas y los trabajadores instalados en territorio nacional.”
Hasta el momento, las autoridades de ambos países han mantenido bajo reserva la agenda detallada de los temas específicos que abordarán los equipos técnicos durante los encuentros de esta semana.








